Estados Unidos.-Este martes, durante una sesión crucial del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Estados Unidos vetó un proyecto deresoluciónque buscaba establecer unalto el fuego inmediatoenGaza.La propuesta, presentada por Argelia, tenía como objetivo exigir “un alto el fuego humanitario inmediato que debe serrespetado por todas las partes” y se oponía firmemente al “desplazamiento forzosode la población civil palestina”.

La solicitud recogió 13 votos a favor y la abstención del Reino Unido, de cualquier modo fue vetada por Estados Unidos. Este bloqueo representa un revés significativo para losesfuerzos internacionalespor poner fin al conflicto en la región, que ha dejado un saldo devastador de víctimas civiles y una creciente crisis humanitaria. El embajador estadounidense ante la ONU, en sujustificaciónpara el veto, expresó que la resolución no abordaba adecuadamente laspreocupaciones de seguridad de Israely no hacía referencia a lasprovocacionesyataquesperpetrados por Hamás.

“No podemos apoyar una resolución que pondría en peligro unas negociaciones delicadas” dijo la embajadora de Washington ante la ONU, Linda Thomas-Greenfield.

Esta acción representa unnuevo obstáculoen los esfuerzos por detener laespiral de violenciaen la región, desencadenada por un ataque sin precedentes del grupo islamista palestino Hamás contra Israel el 7 de octubre. La decisión de Estados Unidos de vetar la resolución ha generado críticas y preocupaciones sobre su compromiso con la búsqueda de unasolución pacíficaal conflicto en Medio Oriente.

El texto rechazado, elaborado por Argelia, omitió condenar el ataque inicial de Hamás, que cobró la vida de más de mil 60 personas, en su mayoría civiles. Acto que no puede ser pasado por algo, mencionó Estados Unidos. La votación de la propuesta se enmarca en un contexto en el que Israel se prepara para una ofensiva en la ciudad deRafah, última ciudad de la Franja de Gaza que queda de pie y en que actualmente darefugioa 1.4 millones de personas.

El conflicto en Gaza ha exacerbado una crisis humanitaria grave, con millones de personas desplazadas y unainfraestructura devastada. La comunidad internacional ha instado reiteradamente a todas las partes involucradas a detener la violencia y buscar una solución negociada que garantice laseguridady elbienestarde todos los habitantes de la región. Sin embargo, con este último veto, las perspectivas de un acuerdo de paz inmediato parecen más lejanas que nunca.

Fuente: Tribuna