Honduras.-Las autoridades hondureñas han conmocionado a la opinión pública al informar sobre la detención de una pareja acusada de entregar a su hija de11 añosa cambio de un vehículo y dinero. El caso ha generado indignación en la comunidad deJutiapa,departamento deEl Paraíso,ubicado a unos 80 km al este deTegucigalpa.
Según el ministro deSeguridad, Gustavo Sánchez,la madre de la menor, en complicidad con su pareja, permitió que un hombre abusara sexualmente de la niña a cambio de un automóvil y una suma dedinero mensual.Este desgarrador caso de explotación y abuso ha puesto de manifiesto la gravedad de la violencia de género en Honduras, un país considerado uno de los más peligrosos deAmérica Latinapara las mujeres.

El Observatorio de la Violenciade laUniversidad Nacional Autónoma de Hondurasha revelado cifras alarmantes sobre feminicidios en el país. Durante el año2023, se registraron 380 casos de feminicidios, un aumento significativo en comparación con los 308 casos reportados en 2022. Estas cifras reflejan la urgente necesidad de abordar la violencia de género y proteger a las mujeres y niñas hondureñas.
Por otro lado, en noticias relacionadas con la violencia y el crimen organizado, un miembro de la peligrosa pandilla MS-13 se ha declarado culpable por su participación en el homicidio de cuatro jóvenes enLong Islanden 2017.Edwin Rodriguez,conocido comoManicomio, admitió su participación en los crímenes tras ser arrestado enEl Salvadory extraditado aEstados Unidosen 2022.
uD83CuDDFAuD83CuDDF8 Estados Unidos
A cadena perpetua se enfrenta Edwin Rodríguez, (a) Manicomio, de la pandilla MS-13 por el asesinato de cuatro jóvenes en Abril de 2017.
Rodríguez estuvo prófugo, fue detenido en El Salvador y extraditado a Estados Unidos en 2022.pic.twitter.com/0wQmMqqYjD— Voz de la Diáspora (@VozDiasporaSV)April 4, 2024
LaMS-13,una pandilla que se originó en Los Ángeles pero que ahora opera como una organización delictiva internacional con sede en El Salvador, ha sido responsable de numerosos actos de violencia en toda la región centroamericana y en Estados Unidos. Esta pandilla, conocida por su brutalidad y sus métodos violentos, ha generado temor y caos en las comunidades donde opera.

El caso de la pareja detenida en Honduras y la confesión del miembro de la MS-13 son ejemplos alarmantes de la violencia y la explotación que afectan a la región centroamericana. Las autoridades locales y las organizaciones internacionales de derechos humanos deben tomar medidas urgentes para proteger a las víctimas de la violencia y garantizar que los responsables sean llevados ante la justicia. La seguridad y el bienestar de la población, especialmente de mujeres y niños, deben ser una prioridad en la lucha contra el crimen organizado y la violencia de género en Honduras y en toda la región.
Fuente: Tribuna