San Diego, Estados Unidos.-La semana pasada, el mundo se detuvo para una familia australiana cuandoJakeyCallum, dos amantes del surf, fueron hallados sin vida en un pozo enLa Bocana, al sur de Ensenada, en Baja California. Abrumados por el dolor, los padres de las víctimas externaron sus intenciones dedevolver los cuerposde sus hijos a sutierra natal.En una emotiva rueda de prensa transmitida por el canal público australianoABC,Debra Robinson, la madre destrozada, compartió su desgarrador anhelo de “traer a casa” a sus hijos. Sumayor deseoes quedescansenjunto a su familia, amigos y las olas del océano que tanto amaban.

Nuestros corazones están rotos y el mundo se ha convertido en un lugar más oscuro para nosotros”.

Mientras la familia lucha por encontrar consuelo en medio de esta tragedia, las autoridades mexicanas continúan investigando el crimen. Trabajan estrechamente con las autoridades australianas para asegurar que se haga justicia y que los surfistas puedan regresar a casa para serdespedidosadecuadamente por sus seres queridos. La comunidad local en Baja California también se ha unido ensolidaridadcon la familia y ha expresado su mássentido pésamepor esta inmensa pérdida.

Frente a las olas del mar de San Diego, Estados Unidos, Debra rindióhomenaje a sus memoriasrecordando sus virtudes. Dejando por un momento de lado las lamentables circunstancias en las que terminaron sus vidas. Por lo que pudimos ver a Jake y Callum de un modo más humano e íntimo, más allá de los horribles detalles que leemos en los medios de comunicación.

??“Tenemos el corazón roto, el mundo se ha convertido en un lugar oscuro para nosotros”, dijo Debra Robinson, madre de dos de los tres surfistas asesinados en una playa de México.https://t.co/nwc9iVNNuvpic.twitter.com/lendA4tK9r

— Voz de América (@VozdeAmerica)May 8, 2024

En su comunidad, Callum era unafigura excepcional, conocida cariñosamente como ‘El Gran Koala’ por sucarácter afabley suestatura imponente.No solo destacó en el campo dellacrosse, donde jugaba profesionalmente en la Premier Lacrosse League y representaba con orgullo a Australia en competiciones internacionales, sino que también dejaba su huella comomentorde equipos juveniles, dedicando su tiempo a entrenar a la próxima generación de jugadores. A los 33 años, Callum irradiaba vitalidad y pasión por la vida. Su página de Facebook revela detalles de su vida en Newport Beach, California, donde se estableció después de graduarse conhonoresenquímica.

Por otra parte, Jake irradiabafelicidad, bondad y compasión. Siempre fue conocido por sualma amabley suactitud positivahacia la vida. A Jake le apasionaba el surf, y no era una coincidencia que muchos de los hospitales donde trabajaba estuvieran ubicados cerca de playas famosas por sus olas perfectas para surfear. Su amor por el océano y su deseo innato de ayudar a los demás se fusionaron en una dedicación única: usar su habilidad médica para marcar una diferencia en la vida de las personas.

Callum y Jake
Callum y Jake Robinson

Fuente: Tribuna Sonora