Roma, Italia.-Este viernes elPapa Franciscorealizó una declaración que podría serpolémica, puesto que señaló la importancia de fomentar lanatalidady apoyar la formación de familias. Sin embargo, lo que llamó la atención es que sobre la misma línea aludió a que ya no hacía falta que las personas se encargaran de perros o gatos, sino que se diera prioridad a losbebés.

¿Qué fue lo que dijo?

Es bien sabido que la juventud cada vez está más firma en su decisión de no traer más hijos al mundo por motivos climáticos. En este sentido, el papa argumentó que los nacimientos no son los culpables de lacontaminaciónni de laescasez de recursos; más bien, culpó a las opcionesegoístasy alconsumismo desenfrenadoque erosionan la esencia misma de la existencia humana y la sociedad. En su mensaje instó a la población a repensar en sus prioridades y a promover una cultura que valore y proteja la vida humana.

Los hogares se llenan de objetos y se vacían de niños para convertirse en lugares tristes. No faltan perritos, gatos… estos no faltan. Faltan niños”.

Otro de los obstáculos a los que se enfrentan las personas se centra en losproblemas económicos.Las dificultades para alcanzar la estabilidad financiera, el poder hacerse de una casa o el encarecimiento de los productos ha logrado que la idea de formar una familia resultepoco atractivapara las generaciones. Esto lo tiene muy en cuenta el sumo Pontífice, quien exigió a los gobiernos a implementar políticas más sólidas y efectivas en apoyo a la familia. Incluso utilizó el ejemplo de la difícil elección que enfrentan muchas madres entrecuidar de sus hijosomantener un empleo remunerado.

El número de nacimientos es el primer indicador de la esperanza de un pueblo. Sin niños y jóvenes, un país pierde su deseo de futuro.

— Papa Francisco (@Pontifex_es)May 10, 2024

El papa expresó una profunda preocupación por el futuro de los países que carecen de una poblaciónjovenydinámica. Utilizó a Italia como ejemplo, destacando que su edad promedio de población, de 47 años, contrasta con la de otros países centroeuropeos, que tienen una media de 24 años. Esta brecha de edad refleja una tendencia alarmante hacia el envejecimiento de la población enEuropa.

El futuro lo hacen los jóvenes y los viejos, juntos; el coraje y la memoria, juntos”

La caída de la tasa de natalidad ha orillado a algunos países a lanzarincentivos financierosque le faciliten a sus habitantes el tener hijos. A diferencia del papa Francisco, no tomaron esta medida por un futuro lleno de coraje y memoria, sus motivaciones descansan en el envejecimiento de la población que ha derivado en laescasez de mano de obra, lo que afecta directamente en su sistema económico. De acuerdo conW Radio,Finlandia, Canadá, España, Italia y Francia disponen de subsidios a los matrimonios dispuestos a engendrar a un hijo.

Fuente: Tribuna Sonora