Río de Janerio, Brasil.-En el barrio deEngenho Novo,al norte deRío de Janeiro,un macabro crimen dejó impactados a todo en el país. Una mujer llamadaJulia Andrade Cathermol Pimentafue acusada de asesinar a su novio,Luiz Marcelo AntônioOrmond,mediante envenenamiento con unatrufa típica brasileña conocida comobrigadeirão.Tras cometer el crimen, la mujer convivió con el cadáver de su pareja durante varios días realizando su rutina diaria como si nada hubiera ocurrido.
El mal olor proveniente del apartamento deLuiz Marcelofue lo que alertó a los vecinos, que contactaron a los bomberos. Al ingresar al lugar, encontraron elcuerpodelempresarioen avanzadoestado de descomposición,sentado en unsillón.La escena fue perturbadora, ylos bomberos inmediatamente llamaron a lapolicía.

“El olor era insoportable. No podíamos creer lo que encontramos al abrir la puerta”, declaró un vecino a losmedios locales.Los oficiales encontraron paquetes de morfina y dos ventiladores que soplaban hacia una ventana abierta, un intento fallido de disimular el olor del cadáver en descomposición.
La investigación reveló que Julia habíaplaneado meticulosamenteel asesinato de su novio. Según los informes, utilizó una trufa brasileña combinada convenenopara hacer el crimen. Los vecinos recordaron haber visto a la pareja por última vez enla piscina comunitariadel complejo de apartamentos. Las cámaras de seguridad mostraron a Luiz Marcelo y Julia en un elevador donde el empresario comenzó a toser de una forma exagerada.
Fue un fin de semana normal. Los vimos en la piscina y luego en el ascensor. Él parecía sentirse mal, pero nunca pensamos que fuera algo tan grave”, comentó otro residente del edificio.

Durante tres días, Julia continuó con su rutina normal, conviviendo con el cuerpo sin vida de su novio. Las autoridades realizaron entrevistas a vecinos y amigos del empresario, recopilando información sobre sus últimos días. Los testimonios coincidieron en señalar un cambio en el comportamiento de Luiz Marcelo, que parecía cada vez más enfermo y debilitado en las semanas previas a su muerte.
El informe forense confirmó que Luiz Marcelo había ingerido unbrigadeirão envenenado.Las trazas dechocolate líquidoen su estómago fueronpruebas irrefutables.La policía también descubrió que Julia tenía una deuda de dinero con una“mentora espiritual”llamadaSuyane Breschak, que fue arrestada tras el asesinato de Luiz Marcelo, ya que poseía unautomóvily unacomputadora del empresario.

La relación entre Julia y su mentora espiritual, Suyane Breschak, complicó aún más el caso.
Julia me debía una gran suma de dinero por consultas espirituales y trabajos. Ella mencionó que había envuelto el cuerpo en sábanas y mantas y había encendido ventiladores porque el olor era insoportable”, confesó Suyane durante el interrogatorio

Además, Breschak admitió que Julia había usado lejía para limpiar el apartamento en un intento de enmascarar la descomposición del cadáver.
Nos parece que ella lo estuvo dopando durante algún tiempo y, en cierto momento, decidió acabar con su vida para poner en práctica su plan criminal y lograr su objetivo de apoderarse de sus bienes”, declaró el investigador Marcos Buss a O Globo
Fuente: Tribuna