Washington, Estados Unidos.-Estados Unidos se encuentra alerta ante la creciente presencia deestaciones navalesenCuba, bajo el control deChina. Se teme que ambas naciones se hayan aliado en materia dedefensaeinteligenciapara establecer una nueva basemilitary deespionajeen la isla.
Esta no sería la primera vez que se lanzan tales acusaciones; el Gobierno estadounidense bajo la administración deJoe Bidenha señalado a China de realizar actividades de espionaje desde Cuba desde al menos 2019, pero han sido rebatidas porBeijingyLa Habana.Además, en junio del año pasado, el secretario de Estado de Estados Unidos,Antony Blinken,declaró que su país estaba implementando una estrategia de contrainteligencia después de descubrir que la presencia de instalaciones de inteligencia china en Cuba había crecido durante la Administración deDonald Trump.
NEW:#Chinaappears to be operating 4 electronic, signals intelligence sites in#Cubato spy on the US, per a@CSIS@HiddenReachCSISreport based on satellite imagerypic.twitter.com/MfnDGl3Mgy
— Jeff Seldin (@jseldin)July 2, 2024
¿Qué se sabe sobre las nuevas bases?
Expertos en Washington detectaron que la instalación, que comenzó su construcción en 2021 y no había sido reportada públicamente hasta ahora, se encuentra al este de Santiago de Cuba, cerca del área conocida comoEl Salao.En respuesta, el vicecanciller cubano,Carlos Fernández de Cossio, negó las afirmaciones de que Cuba esté albergando intereses militares chinos en la isla. Incluso acusó al Wall Street Journal de intentarintimidaral público con “leyendas sobre bases militares chinas que no existen y nadie ha visto”.
Por su parte, el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales explicó que, de confirmarse, la estructura podría monitorear laactividad aéreaymarítimadel ejército estadounidense a más de 8 mil millas náuticas (14 mil 816 kilómetros), esto gracias al conjunto de antenas con un diámetro de 130 a 200 metros. Cabe destacar que estas instalaciones no son modernos, de hecho eran comunes durante la Guerra Fría, y han sido en su mayoría retiradas por Rusia y Estados Unidos en favor de tecnologías más avanzadas.
A esta problemática se suma la evolución que Cuba ha dedicado a sus capacidades de espionaje electrónico en lugares como Bejucal, El Salao, Wajay y Calabazar.
Fuente: Tribuna Sonora