Porto Alegre, Brasil.-En la ciudad brasileña de Porto Alegre se tenía planeada lainauguraciónde untemplo dedicado a Lucifer, sin embargo, elTribunalimpidió que ocurriera al imponer unaprohibiciónde formacautelar. Advirtió que, en caso de infringir con la disposición lugar, los fundadores se verán obligados a pagar unamulta diariade 50 mil reales, que equivale a 170 mil pesos mexicanos.
Las autoridades presentaron como argumento de esta decisión lafalta de permisos de funcionamientodel lugar, así como el clima de inseguridad que la apertura podría generar ante eldescontento social.Por su parte, las mentes detrás de este proyecto no han renunciado a la posibilidad de abrir las puertas del altar más adelante, sin embargo, reconocieron que para que esto ocurra tendrán que sortear varios obstáculos.
Cerca de la ciudad de Porto Alegre, en Brasil, las autroridades frustraron la apertura de un templo para adorar al diablo, a Lucifer, a quien levantaron una estatua de 5.5 metros de altura. El revuelo es justificado y marca la tónica que vive el mundo en términos de fe y valorespic.twitter.com/KyWUglcbno
— Manuel Jiménez (@jesusmldo34)August 15, 2024
El maestroLukas de Bará, uno de los líderes de la agrupación, detalló que han sidovíctimas de amenazas y mensajes de odiocanalizados no sólo por redes sociales, sino también por vía telefónica. Por ello, optaron por contratar a una empresa de seguridad privada para garantizar suprotección. Acusó a los autores de las intimidaciones de ser incongruentes con el discurso principal que sostiene el cristianismo que aboga por elamor al prójimo, y lo que “hemos visto de sus adoradores en todo lo contrario”.
De Bará también denunció que estaintolerancia religiosaha puesto en su contra a los políticos, pues al acercarse las elecciones, ninguno de ellos ha aceptado apoyarlos o escucharlos, bajo el temor de ganarse como enemiga a laIglesia, una institución con mucho peso en Brasil.
¿Cómo será el templo?
El santuario dispone de cinco hectáreas en un área rural asentada en elmunicipio de Gravataí.De él sobresale una estatua alada que representa al demonio en cemento, con unaaltura de 5.5 metrosy unpeso superior a una tonelada.La imagen ha sido rechazada por la comunidad que insisten en que la fe correcta es el “camino de Jesús”.
Dicho templo se inscribe a laNueva Orden de Lucifer en la Tierra, una corriente de la religión afrobrasileñaQuimbanda, en el que se prevé organizar retiros espirituales y estudiar a los demonios. Finalmente, De Bará aseveró que su corriente de fe no promueve la maldad.
Para nosotros son dioses que las iglesias cristianas acabaron demonizando porque estas buscaban un enemigo, un culpable de las fallas humanas”.

Fuente: Tribuna Sonora