Washington, Estados Unidos.- Tras cinco días de ataques aéreos con bombas entreIrán e Israel, el gobierno deEstados Unidosevalúa su intervención en este conflicto armado en Medio Oriente, debido a las dimensiones que ha escaladoDonald Trumpy su equipo de seguridad consideran necesaria su entrada para evitar que la planta nuclear deFordow, ubicada estratégicamente en las montañas que rodean la ciudad deTeherán, la capital iraní sea blanco de ataques.

La única arma capaz de destruir la instalación nuclear iraní es la bombaGBU-57A, conocida como rompebúnkeres y que sólo posee el gobierno deEstados Unidos, la bombaMassive Ordnance Penetrator (MOP)pesa 13 mil 600 kilos y es considerada el arma guiada de precisión más grande del mundo, según argumentos de los expertos.

Esta bomba, dirigida porGPSy ensamblada porBoeing, se ha promocionado repetidamente como la única capaz de asestar un golpe demoledor a las ambiciones atómicas deTeherán, cada rompe búnkeres puede ser dirigida y lanzada de forma independiente, lo que permite lanzar unMOPtras otro, segúnRebecca Grant, analista delInstituto Lexington.

El arma estadounidense puede penetrar entre 60 y 90 metros de roca antes de detonar, lo que la convierte en la única capaz de dañar significativamente instalaciones subterráneas.

La planta nuclear de Fordow es conocida por su alto nivel de fortificación
La planta nuclear de Fordow es conocida por su alto nivel de fortificación

El presidenteDonald Trumpevalúa el uso delMOPpara forzar la rendición de Irán si no acepta sus exigencias. Poco antes de abandonar la Cumbre delG7, el mandatario estadounidense pidió a la población deTeheránevacuar“inmediatamente”para no ser víctimas de los posibles ataques nucleares.

El pasado 13 de junio, el gobierno deBenjamin Netanyahuordenó ataques a las instalaciones nucleares deFordow, NatanzeIsfahan, como parte de la operación denominada“Rising Lion”.Sin embargo, la planta deFordowno sufrió daños significativos debido a su ubicación estratégica en el interior de una montaña, es conocida por su alto nivel de fortificación, ya que se encuentra incrustada a unos 300 pies de profundidad dentro de las montañas que rodean la capital iraní.

Según información deEl Financiero, imágenes satelitales revelan que los trabajos comenzaron alrededor de 2004, aunque elOrganismo Internacional de Energía Atómica (OIEA)asegura tener registros desde 2002.

La planta iraní originalmente estaba destinada al enriquecimiento de uranio al 5 por ciento, pero sus funciones cambiaron con el acuerdo nuclear de 2015, permitiendo únicamente trabajos de investigación, no fue sino hasta 2019 cuando Irán ordenó reanudar el enriquecimiento de uranio en las instalaciones de Fordow, donde, según datos delOIEA, se alcanzan niveles de hasta el 60 por ciento y operan aproximadamente 2 mil 700 centrifugadoras.

“El aumento significativo de la producción y acumulación de uranio altamente enriquecido por parte de Irán, el único estado no poseedor de armas nucleares que produce ese material nuclear, es motivo de grave preocupación”, comentó la organización en un informe presentado el pasado 31 de mayo.

De acuerdo con expertos delInstituto para la Ciencia y la Seguridad Internacional (ISIS),la reserva de uranio podría convertirse en hasta 233 kilogramos de material que puede ser utilizado para armas nucleares, se estima que las salas principales de la planta de Fordow están ubicadas entre 80 y 90 metros (alrededor de 262 a 295 pies) debajo del suelo, a salvo de cualquier bomba aérea israelí, lo que dificulta la posibilidad de que la instalación pueda ser destruida.

Fuente: Tribuna