Nueva York, Estados Unidos.- Los estados que integran el Consejo de Cooperación del Golfo hicieron una solicitud ante el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. El objetivo de esta propuesta es obtener la autorización para el uso de la fuerza que garanticen la seguridad en el Estrecho de Ormuz. Esta zona representa uno de los puntos de paso más importantes del planeta para el comercio de petróleo, y su estabilidad se encuentra seriamente comprometida por las acciones recientes de Irán.

Los 15 integrantes del órgano de seguridad deberán decidir sobre el proyecto de resolución impulsado por Bahréin. Este documento cuenta con el respaldo de las naciones árabes de la región y de Estados Unidos. La urgencia de la medida responde al bloqueo casi total de esta ruta marítima, una acción que Irán justifica como represalia ante los ataques de fuerzas estadounidenses e israelíes en su territorio, hechos que han desatado una espiral de hostilidades en Medio Oriente.

Jasem Mohamed AlBudaiwi, secretario del organismo regional, expuso en la sede de la ONU en Nueva York que el gobierno iraní ha impuesto restricciones severas que entorpecen la libre circulación de navíos comerciales y petroleros. Según el representante, se han establecido condiciones arbitrarias para permitir el avance de ciertos buques, lo cual vulnera las leyes internacionales de navegación.

Asimismo, AlBudaiwi exhortó a los miembros del Consejo de Seguridad a ejercer sus funciones de mantenimiento de la paz y a ejecutar las acciones que resulten necesarias para mantener abiertas las rutas de transporte. El bloque solicitante, integrado por Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Bahréin, Catar, Kuwait y Omán, posee economías que dependen de forma vital de la fluidez del tránsito por estas aguas.

La escalada de las tensiones ha impactado de forma directa en los mercados globales. El cierre del paso ha interrumpido el envío de petróleo, gas natural y fertilizantes, insumos básicos para la estabilidad económica mundial. Como consecuencia, los costes de los combustibles han experimentado incrementos notables, lo que ha encendido las alarmas en los centros financieros más importantes del mundo.

El proyecto de resolución planteado busca que las naciones tengan permiso para actuar de forma autónoma o mediante agrupaciones navales de carácter voluntario. El fin primordial sería disuadir cualquier interferencia en el tránsito y asegurar que el estrecho permanezca abierto. A pesar de que el texto ha pasado por diversas revisiones, la versión más reciente aclara que solo se permitiría el uso de medios de defensa que resulten indispensables. 

Rusia, China y Francia, países que poseen el poder de vetar cualquier decisión, han manifestado su desacuerdo con permitir el uso de armamento en esta crisis. El representante de China, Fu Cong, señaló que autorizar actos de violencia solo serviría para empeorar el escenario actual, poniendo en riesgo la seguridad de toda la zona. La diplomacia rusa sostiene que este tipo de medidas unilaterales no resuelven el origen del problema. La administración francesa calificó como poco viable la opción, apostando en su lugar por el diálogo. 

Fuente: Tribuna del Yaqui