Caracas, Venezuela.- El tiempo establecido para que Delcy Rodríguez desempeñara las funciones de presidenta interina de Venezuela llegó a su fin el pasado viernes. Según lo dictado por el Tribunal Supremo de Justicia tras la captura de Nicolás Maduro, el cargo contaba con un límite de 3 meses. Para que este periodo pudiera extenderse, era necesario que los diputados realizaran una votación en el parlamento. Sin embargo, hasta este momento, no se ha hecho ninguna sesión o acuerdo que valide su permanencia en la presidencia.
Esta falta de comunicación por parte de la Asamblea Nacional genera dudas sobre el sustento jurídico que ampara las acciones actuales de la funcionaria. Aunque la norma permite renovar el mandato por otros 90 días, el hecho de que no se informara sobre el cumplimiento de ese paso sugiere que el grupo en el poder opera fuera de los tiempos marcados por sus propios reglamentos. Es probable que, ante este escenario, el máximo tribunal emita pronto un dictamen que valide la continuidad de la gestión.
Evitando así un proceso de elección popular como ha ocurrido en situaciones pasadas. La ley del país establece una diferencia clara entre una ausencia temporal y una falta absoluta del mandatario. En caso de que se aceptara que el puesto está vacío de forma permanente, el país tendría la obligación de organizar nuevas elecciones. Por ahora, el sector gobernante ha preferido mantener el esquema de ausencia temporal para no arriesgar su control en las urnas.
Mientras tanto, Delcy Rodríguez ha usado este tiempo para consolidar su mando en el país. Durante estos meses, ha desplazado a personajes históricos del movimiento de gobierno y ha nombrado a personas de su confianza en áreas de alto valor. Además de estos movimientos internos, ha liderado pláticas para reorganizar la industria del petróleo y otros recursos naturales, permitiendo una mayor entrada de capitales de empresas no estatales.
Este proceso de cambio se da en medio de Estados Unidos ha suavizado algunas restricciones económicas y dando un trato de reconocimiento a la figura de Rodríguez. Todo esto sucede mientras Nicolás Maduro y su esposa permanecen detenidos en Nueva York para responder ante la justicia por acusaciones vinculadas al tráfico de drogas. La permanencia de Delcy parece responder a un reordenamiento interno del poder más que al cumplimiento de los plazos legales.
Fuente: Tribuna del Yaqui
