Washington, Estados Unidos.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, comunicó este martes que detendrá los ataques aéreos y las acciones militares contra Irán por un plazo de 2 semanas. Este anuncio surge tras conversaciones con los líderes de Pakistán, país que ha fungido como puente de comunicación entre ambas naciones y que solicitó un alto al fuego para frenar la escalada de la guerra.

El mandatario estadounidense explicó que su postura responde a una solicitud directa del primer ministro Shehbaz Sharif: “Basándome en las conversaciones mantenidas con el primer ministro Shehbaz Sharif (…) en las que me solicitaron que detuviera la fuerza destructiva que se iba a enviar esta noche a Irán, y siempre que acepte la apertura completa, sin demoras y segura del estrecho de Ormuz, acepto suspender los bombardeos y ataques contra Irán durante un periodo de 2 semanas”.

Trump señaló que esta medida debe entenderse como un proceso de beneficio mutuo: “Este será un alto al fuego recíproco”. Asimismo, mencionó que recibió un documento con 10 puntos propuestos por Teherán, el cual describió como “una base viable sobre la qué negociar”. Aunque no se profundizaron los detalles de dicho texto, su recepción marca un cambio en la postura de confrontación mantenida hasta hace pocas horas.

Antes de que se diera a conocer esta pausa, las fuerzas militares de Estados Unidos habían incrementado la presión mediante el bombardeo de puntos estratégicos. Entre los daños reportados se encuentran puentes de uso ferroviario y vial, una terminal aérea y un complejo petroquímico. Uno de los golpes de mayor impacto ocurrió en la isla de Kharg, sitio fundamental para el envío de petróleo al exterior.

Por su parte, Irán respondió a estas acciones asegurando que su fase de contención había terminado, lanzando ataques contra una embarcación y una planta industrial en Arabia Saudita. A pesar de la tregua, la postura de la Casa Blanca mantiene una advertencia severa sobre la destrucción de la infraestructura civil si no se cumplen las condiciones planteadas. Esta situación provocó que el secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, manifestara su preocupación.

Por medio de su vocero, Stéphane Dujarric, la organización sostuvo que “no hay ningún objetivo militar que justifique la destrucción total de la infraestructura de una sociedad o infligir deliberadamente sufrimiento a la población civil”. El escenario actual queda sujeto al cumplimiento de la apertura marítima y al avance de las conversaciones sobre el documento entregado por Pakistán.

Fuente: Tribuna del Yaqui