Teherán, Irán.- Mohammad Eslami, director de la Organización de la Energía Atómica de Irán (OEAI), reveló que la nación persa no tiene planes de interrumpir sus labores de enriquecimiento de uranio para crear armas nucleares. Esta postura surge en un momento de gran tensión, justo cuando se busca establecer las bases de un pacto que ponga fin a la guerra actual. La negativa de Teherán representa un obstáculo para las peticiones de Washington y Tel Aviv, quienes consideran este punto como algo fundamental para alcanzar la paz.
Durante un acto en memoria de Ali Khamenei, fallecido hace cuarenta jornadas tras una acción militar de Estados Unidos e Israel, Eslami fue tajante. Ante los micrófonos de la agencia de noticias ISNA, el funcionario manifestó: “Las pretensiones y exigencias de los enemigos para limitar el programa de enriquecimiento de Irán son meros deseos que se irán a la tumba”. Con estas palabras, el dirigente dejó en claro la voluntad de su gobierno de mantener su capacidad energética por encima de las presiones de otros países.
El representante estatal también sostuvo que “ninguna ley ni persona” posee la capacidad de frenar los avances de su país en esta materia. Según su visión, los esfuerzos de otros gobiernos por controlar el desarrollo iraní carecen de sentido en el contexto actual. “Todas las conspiraciones y acciones de los enemigos, incluida esta brutal guerra, no han dado resultado. Ahora que pretenden llegar a una solución mediante negociaciones, lo hacen únicamente para su propio beneficio y el de los sionistas“, añadió, cuestionando la buena voluntad de las partes que se sentarán a dialogar.
Las reuniones entre los enviados de Teherán y la administración estadounidense arrancan este viernes en Islamabad, Pakistán, donde se buscará consolidar el cese al fuego que ya se encuentra vigente. Este proceso de paz surge tras meses de hostilidades que comenzaron el 28 de febrero y que provocaron el cierre de una vía marítima vital como el estrecho de Ormuz. La reapertura de este paso de agua es uno de los pocos avances que se han logrado concretar hasta el momento.
Sin embargo, el contenido de las propuestas de cada bando muestra una distancia considerable. El plan de 10 puntos presentado por la delegación iraní menciona una demanda clara, Washington tiene que aceptar el procesamiento de uranio por parte de Irán. Por el contrario, la hoja de ruta de 15 pasos promovida por Donald Trump exige el desmantelamiento de las plantas nucleares y que todo el material procesado pase a manos del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
El presidente Trump comentó recientemente que trabajará para recuperar cerca de 400 kilogramos de uranio que estarían situados en suelo iraní. El trato propuesto por la Casa Blanca ofrece retirar las sanciones económicas si Teherán entrega este material. A pesar de esta oferta, las declaraciones de Eslami sugieren que el camino hacia un consenso será largo y complejo, pues la actividad nuclear se ha vuelto un símbolo de resistencia para el gobierno iraní.
Fuente: Tribuna del Yaqui
