San Diego, California.- La misión Artemis II ha concluido exitosamente su retorno a la Tierra luego de completar un viaje sin precedentes alrededor de la Luna, consolidándose como un paso clave rumbo al regreso de astronautas a la superficie lunar.
Luego de permanecer cerca de 10 días en el espacio, la cápsula Orión, ejecutó una precisa maniobra de descenso que finalizó con su amerizaje en el Océano Pacífico, frente a las costas de San Diego, California, alrededor de las 18:07 horas (centro de México).
Así fue el desceso
El regreso representó una de las etapas más críticas de toda la misión. Unos cuantos minutos antes de ingresar a la atmósfera, la nave se desprendió de su módulo de servicio europeo, quedando solo la cápsula para enfrentar las extremas condiciones del reingreso.
En esta fase, Orión alcanzó velocidades de unos 40 mil kilómetros por hora, soportando temperaturas de hasta 2 mil 800 grados en su escudo térmico. Para reducir el impacto térmico y mejorar la precisión del descenso, se implementó la técnica conocida como ‘skip reentry’, que permite un rebote controlado en la atmósfera previo a la entrada definitiva.
Poco tiempo después, la nave desaceleró hasta los 32 km/h gracias al despliegue coordinado de 11 paracaídas, completando una operación altamente sincronizada.
Extracción por parte de la Marina de Estados Unidos
Una vez en el agua, el buque John P. Murtha de la Marina de Estados Unidos realizó las labores de recuperación. Buzos especializados aseguraron la cápsula y posteriormente fue trasladada a la embarcación, donde la tripulación recibió sus primeras evaluaciones médicas.
Más allá del logro, Artemis II funciona como una prueba integral de los sistemas que serán utilizados en futuras misiones tripuladas. El programa Artemis tiene como siguiente meta llevar astronautas al Polo Sur lunar en los próximos años.
En su trayectoria, la misión alcanzó una distancia máxima de 406 mil 771 kilómetros desde la Tierra, superando el récord impuesto por Apollo 13. Además, la tripulación logró captar imágenes inéditas en calidad 4K de la cara oculta de la Luna, incluyendo formaciones como la Cuenca Oriental, y recopiló una gran cantidad de información científica.
Asimismo, se validaron tecnologías fundamentales como sistemas avanzados de soporte vital, comunicación óptica por láser y maniobras de control manual en condiciones reales, elementos indispensables para las futuras etapas de exploración espacial.
Fuente: Tribuna del Yaqui
