Washington, Estados Unidos.- Las tensiones en Medio Oriente entran en una fase clave. Mientras Estados Unidos (EU) e Irán se preparan para un diálogo de alto nivel que busca sostener el alto el fuego, Benjamin Netanyahu autorizó abrir negociaciones directas con Líbano, en un intento por contener la escalada con Hezbollah y avanzar hacia un acuerdo más amplio.
El escenario, sin embargo, sigue siendo inestable. Las conversaciones entre Washington y Teherán están previstas para este sábado 11 de abril (viernes, en Occidente) en Pakistán, pero dependen de un punto crítico: que cesen los ataques israelíes en territorio libanés. La agencia Tasnim, cercana a la Guardia Revolucionaria de Irán, advirtió que sin ese paso no habrá diálogo, lo que evidencia la fragilidad de la tregua alcanzada tras semanas de enfrentamientos.

Pakistán será el lugar donde Irán y EU negociarán
En paralelo, el presidente estadounidense Donald Trump cuestionó el papel de Irán en el control del Estrecho de Ormuz, por donde antes del conflicto transitaba cerca del 20 por ciento del petróleo mundial. La restricción al paso de embarcaciones ha reducido el flujo de más de 100 barcos diarios a apenas 12, lo que ha impactado los mercados internacionales y elevado el precio del crudo Brent a alrededor de 97 dólares por barril, un incremento superior al 30 por ciento desde el inicio de la guerra.
Negociaciones bajo presión y conflicto activo
A pesar de los preparativos diplomáticos, los enfrentamientos no se han detenido. Israel mantiene ataques selectivos en Líbano y confirmó operaciones contra lanzadores de cohetes tras nuevos disparos hacia su territorio. La ofensiva más reciente incluyó bombardeos en Beirut que, según el Ministerio de Salud libanés, dejaron más de 300 muertos en un solo día, el más letal desde el inicio del conflicto el 28 de febrero.
En este contexto, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Qalibaf, advirtió que continuar con las operaciones israelíes tendrá “costos explícitos y respuestas contundentes”, elevando la presión sobre las negociaciones.
Al mismo tiempo, Kuwait denunció un ataque con drones que atribuyó a Irán y a milicias aliadas, aunque la Guardia Revolucionaria negó cualquier responsabilidad. Este tipo de incidentes añade incertidumbre a un proceso que busca estabilizar la región, pero que enfrenta múltiples frentes abiertos.
Netanyahu autoriza diálogo con Líbano
En paralelo a las conversaciones entre EU e Irán, Netanyahu ordenó iniciar negociaciones directas con Líbano “lo antes posible”. El objetivo es doble: avanzar en el desarme de Hezbollah y establecer relaciones más estables entre ambos países, que técnicamente permanecen en conflicto desde 1948.
Aunque no hay una respuesta oficial del gobierno libanés, fuentes cercanas a las negociaciones señalan que las conversaciones podrían comenzar la próxima semana en Washington. Este movimiento se interpreta como un intento de Israel por contener el frente libanés mientras se desarrollan las negociaciones más amplias con Irán.
¿Qué sigue en las negociaciones?
A corto plazo, el foco está en las conversaciones previstas en Pakistán entre delegaciones de EU e Irán. Sin embargo, persisten temas sensibles que podrían descarrilar el proceso, como el programa nuclear iraní y el desarrollo de misiles.
EU mantiene su postura de que Irán no debe desarrollar armas nucleares y ha planteado retirar sus reservas de uranio altamente enriquecido. Teherán, por su parte, insiste en que su programa tiene fines pacíficos y que su derecho a enriquecer uranio es innegociable.
En medio de este escenario, el número de víctimas mortales por el conflicto también es relevante. Más de 3 mil personas han muerto en Irán, de acuerdo con un alto funcionario médico, mientras que en Líbano los ataques recientes han dejado cientos de víctimas en cuestión de días. El mundo está atento a que la paz se logre alcanzar en estos días.
Fuente: Tribuna del Yaqui
