Teherán, Irán.- El estrecho de Ormuz se sitúa nuevamente en el punto de mira de la geopolítica mundial. La Guardia Revolucionaria de Irán lanzó una advertencia ante cualquier intención de cruce por parte de embarcaciones militares en sus aguas. Este canal resulta vital para el transporte de energía a nivel global, y su seguridad actual repercute de forma directa en la estabilidad de los mercados de hidrocarburosLa postura de Teherán surge como una reacción a las acciones de Estados Unidos.

Dicho país busca realizar labores de limpieza de minas en esta región para asegurar el tránsito comercial. Según informaciones difundidas por la televisión estatal IRIB, el mando militar iraní solo permitirá el tránsito de embarcaciones civiles bajo normas rigurosas. Aseguran que cualquier buque de guerra enfrentará una respuesta pronta si intenta cruzar el paso. El comando naval de la Guardia manifestó de forma tajante:

Todo intento de paso de buques militares por el Estrecho de Ormuz será respondido con severidad. La Marina de la Guardia Revolucionaria tiene plena autoridad para gestionar el Estrecho de Ormuz de manera inteligente”.

Por su parte, el Mando de Operaciones de Estados Unidos comunicó el inicio de tareas para retirar minas y devolver la seguridad al comercio por mar. Para cumplir este objetivo, movilizaron a los destructores USS Frank E. Peterson y USS Michael Murphy, además de equipos submarinos autónomos diseñados para la detección de artefactos explosivos. El almirante Brad Cooper, al frente de estas fuerzas navales, señaló:

Hoy, comenzamos el proceso de establecer un nuevo paso y pronto compartiremos este corredor seguro con la industria marítima para fomentar el libre flujo del comercio”.

En este escenario, Donald Trump publicó en sus redes sociales que la capacidad de minado del país persa quedó anulada tras las acciones recientes. El político afirmó que “los 28 barcos lanzadores de minas del régimen iraní yacen en el fondo del mar” y añadió que cargueros de petróleo ya se dirigen hacia territorio estadounidense sin contratiempos. El argumento de Washington es que estas tareas buscan asegurar el suministro de energía y proteger la actividad comercial internacional tras varias semanas marcadas por las hostilidades y los riesgos en la navegación.

No obstante, desde Teherán niegan la presencia de las naves norteamericanas en su zona de influencia. El coronel Ebrahim Zolfagari, quien actúa como vocero del Comando General de las Fuerzas Armadas de Irán, dijo: “Se desmiente enérgicamente la afirmación del comandante […] sobre el acercamiento y la entrada de embarcaciones estadounidenses en el estrecho de Ormuz”. Para las autoridades de ese país, el resguardo de la zona es una responsabilidad propia.

Consideran que la entrada de fuerzas extranjeras rompe con lo pactado en Pakistán para mantener la paz. Mientras tanto, Trump reiteró que su nación está lista para actuar si la vía diplomática no arroja los resultados esperados en el corto plazo.

Fuente: Tribuna del Yaqui y FGJE Sonora