Islamabad, Pakistán.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, expresó este sábado 11 de abril una postura de indiferencia sobre las pláticas que su nación sostiene con Irán en Islamabad, Pakistán. Según las palabras del mandatario, los resultados de estos encuentros carece de peso real para los intereses de su país, bajo el argumento de que sus fuerzas armadas ya consiguieron el triunfo de la guerra. Estas declaraciones ocurren en un momento donde el vicepresidente JD Vance encabeza la comitiva de Estados Unidos en la capital pakistaní, cumpliendo el segundo día de convseraciones directas con los delegados de Teherán.
Las reuniones en Islamabad buscan establecer una tregua duradera después de varios periodos de hostilidad armada. Este proceso se desarrolla bajo un esquema de tres bandas que inicia desde las primeras horas del día y se prolonga hasta la madrugada en territorio paquistaní. Las autoridades locales facilitaron el establecimiento de un cese al fuego por catorce días, el cual comenzó a regir desde el pasado miércoles para permitir el acercamiento entre las partes. A pesar de los esfuerzos diplomáticos en curso, Trump fue tajante ante los reporteros al señalar:
Lleguemos o no a un acuerdo, me da igual. La razón es que hemos ganado. Estamos en negociaciones muy profundas con Irán. De cualquier manera ya ganamos. Los hemos derrotado militarmente”.
Aunado a esto, el presidente informó que buques de guerra transitaron por el estrecho de Ormuz para comenzar con las tareas de retiro de explosivos colocados por el bando contrario, un paso que se considera de gran importancia para el flujo de crudo en la región. Por su parte, el gobierno iraní rechazó tajantemente los informes provenientes de Washington. Teherán sostiene que mantiene el dominio sobre el estrecho de Ormuz y, por tanto, sobre el paso del petróleo a nivel mundial. Ante la situación del tránsito marítimo, el presidente Trump manifestó:
Vamos a abrir el estrecho aunque no lo usemos, porque hay muchos otros países en el mundo que sí lo usan y que o están asustados, o son débiles, o tacaños”.
En este contexto, el mandatario estadounidense mostró su descontento con los aliados de la OTAN, a quienes reclamó por mantenerse al margen de las hostilidades y por no haber sido consultados antes de los movimientos de guerra. Aunque las fuerzas militares de Estados Unidos confirmaron que dos embarcaciones cruzaron la zona para realizar labores de limpieza de minas poco después del anuncio presidencial, un mando del ejército iraní desmintió tal reporte pocos después.
Esta discrepancia entre las versiones mantiene el foco de atención sobre el estrecho, mientras la delegación dirigida por Vance intenta encontrar una salida política en Islamabad. El proceso continúa bajo un clima de desconfianza mutua, donde las acciones en el mar parecen contradecir los discursos de paz que se buscan en la mesa de diálogo.
Fuente: Tribuna del Yaqui
