Beirut, Líbano.- Las Fuerzas de Defensa de Israel confirmaron la muerte de Barak Kalfon, sargento mayor de la reserva, durante el desarrollo de tareas militares en el sur de Líbano. La información se difundió este sábado 18 de abril mediante un reporte del mando castrense, donde se detalló que el hecho también provocó lesiones en otros tres integrantes de la tropa, dos de ellos presentan heridas de consideración media, mientras que el tercero fue reportado con afectaciones leves.
Con este acontecimiento, la cifra de efectivos israelíes que han perdido la vida en suelo libanés desde que inició la incursión armada en dicha zona sube a 14. Kalfon, de 48 años de edad y residente de la comunidad de Adi, formaba parte de la Brigada 226. Su fallecimiento ocurrió el pasado viernes, en el transcurso de una revisión de inmuebles que realizaba el batallón 7056 con el fin de localizar armamento en el poblado de Jibin, ubicada hacia el flanco oeste de la región.
Durante el registro del edificio, se produjo una explosión repentina que causó la muerte del suboficial de forma fulminante. Los tres compañeros heridos recibieron los atenciones médicas necesarias tras ser trasladados a un hospital. Los mandos militares señalaron que el inmueble en Jibin albergaba explosivos camuflados, los cuales se activaron durante la inspección del sitio. Ante lo sucedido, el primer ministro Benjamin Netanyahu manifestó su pesar por medio de un mensaje a la nación.
En nombre de todos los ciudadanos de Israel, mi esposa y yo enviamos nuestras más sentidas condolencias a la familia del difunto sargento mayor (en la reserva) Barak Kalfon, quien luchó valientemente y cayó en el sur del Líbano”, expresó el mandatario.
Las honras fúnebres del sargento mayor Kalfon están programadas para el domingo 19 de abril. El acto tendrá lugar en el camposanto de la localidad de Adi. Los allegados al militar han solicitado de forma expresa que el evento se realice en privado, pidiendo que no exista presencia de prensa durante la ceremonia de despedida.
Este suceso ocurre en un escenario donde, a pesar de existir un cese al fuego, el riesgo para los batallones en el terreno permanece vigente. La presencia de elementos peligrosos ocultos en zonas habitacionales representa un reto constante para las tareas de registro que los grupos de reserva ejecutan en el área para asegurar el perímetro cercano a la frontera.
Fuente: Tribuna del Yaqui
