Quito, Ecuador.- El presidente de Ecuador, Daniel Noboa, dispuso la puesta en marcha de un toque de queda nocturno que afectará a los centros urbanos de Quito y Guayaquil, junto con otras regiones del territorio nacional. Esta medida comenzará el próximo 3 de mayo y se mantendrá activa hasta el 18 del mismo mes. El objetivo principal de esta acción consiste en frenar el avance de los grupos dedicados al tráfico de drogas y mitigar los niveles de inseguridad que golpean a la nación.
Los habitantes de las zonas señaladas deberán permanecer en sus hogares desde las 23:00 hasta las 05:00 horas. La restricción abarca un total de nueve provincias y diversos cantones, operando bajo el amparo del estado de excepción que rige desde el primer mes del año. Esto busca responder con firmeza ante el aumento de los hechos delictivos. Al respecto, Noboa manifestó que la decisión de debe a la necesidad de “proteger a la ciudadanía y reforzar la presencia estatal en los territorios priorizados”.
Con este despliegue, el Gobierno busca repetir los buenos resultados de acciones pasadas. En tales operativos se lograron capturas de personas, la incautación de armamento y la inutilización de pistas de aterrizaje no autorizadas que servían a grupos delictivos. Las provincias bajo vigilancia son Pichincha, Guayas, Manabí, Santa Elena, Esmeraldas, Sucumbíos, Santo Domingo de los Tsáchilas, Los Ríos y El Oro. Asimismo, la orden alcanza sectores de Cotopaxi, Bolívar y Cañar.
El toque de queda va de la mano con el cese temporal de garantías como la entrada libre a las viviendas por parte de agentes. Esta labor se realiza de manera conjunta entre las fuerzas del orden para potenciar la vigilancia. Los reportes del Estado indican que Ecuador se ha transformado en un sitio fundamental para el transporte mundial de estupefacientes. Se estima que por el suelo ecuatoriano pasa aproximadamente el 70 por ciento de la cocaína fabricada en naciones vecinas como Colombia y Perú.
Dicho escenario ha provocado un incremento notable de la agresividad criminal. Para el cierre de 2025, las estadísticas del Ministerio del Interior mostraron una cifra preocupante: 51 muertes violentas por cada 100.000 personas. El conteo total de víctimas alcanzó los 9 mil 300 muertes violentos durante el periodo anual pasado. Ante este panorama, la administración de Estados Unidos ha expresado su respaldo a las acciones de seguridad implementadas por Noboa.
El mandatario mantuvo un encuentro en Guayaquil con el máximo representante de la DEA, Terry Cole. En esa reunión se revisaron formas de ayuda mutua para robustecer las tareas contra los cárteles. La representación diplomática de Washington señaló que el encuentro sirvió para analizar planes que permitan profundizar el trabajo conjunto frente a las estructuras del crimen transnacional.
Fuente: Tribuna del Yaqui
