Estados Unidos.- Según datos enviados por el rover Curiosity de la NASA y siendo analizados por un equipo liderado por el Laboratorio Nacional de Los Álamos, se reveló un auténtico depósito de metales en una delgada capa rocosa del cráter Gale, en Marte.
Siendo un hallazgo que no solo redefine la historia geológica de Marte, sino que abre una nueva ventana a la posibilidad de que el planeta haya albergado vida microbiana en un pasado remoto, la exploración al planeta rojo ha dado un salto esencial este jueves 23 de abril.

¡Histórico! Detectan concentración récord de metales en el cráter Gale en Marte
El eje central de la investigación es la Amapari Marker Band, la cual es una capa de 50 centímetros de espesor, la cual ha dejado sin palabras a toda la comunidad científica. Por medio de instrumentos como ChemCam y APXS, el Curiosity detectó niveles que alcanzan el 47 por ciento de óxido de hierro, un 1.5 por ciento de oxígeno de manganeso y un 2.2 por ciento de zinc.
Lo que significa que estos valores representan concentraciones de metales sensibles a cambios químicos jamás estudiados fuera de nuestro planeta. Según menciona el investigador principal Patrick Gasda, este enriquecimiento es comparable a entornos terrestres donde la actividad biológica es moneda corriente.
La estructura de las rocas en el cráter Gale cuenta una historia de agua y movimiento. El equipo científico identificó ondulaciones fosilizadas, también conocidas como ‘ripples‘, las cuales sugieren la presencia de un lago poco profundo, de menos de dos metros, afectado por el viento y libre de hielo.
El análisis geológico indica que este cuerpo de agua evolucionó drásticamente. Con el tiempo, el nivel aumentó hasta llegar a una profundidad de 1.5 kilómetros lateralmente por unos 80 kilómetros bajo el impotente monte Sharp. El depósito metálico se habría formado cuando aguas subterráneas ácidas y ricas en minerales ascendieron a la superficie, reaccionando con el lago y precipitando los metales en el sedimento.
Sin embargo, uno de los puntos que han generado debate en la comunidad científica es la implicancia biológica, ya que en la Tierra, el hierro y el magnesio son esenciales para que los microorganismos obtengan energía. Si bien el hallazgo demuestra que Marte tuvo gradientes químicos ideales para la vida, los científicos actúan con cautela.
Hasta el momento, no se han detectado otros elementos típicamente piogénicos como fósforo, cobre o plomo en esa misma capa, lo que indica la balanza hacia procesos químicos abióticos de gran complejidad; aun así, el descubrimiento de minerales como la siderita confirma que Marte fue más dinámico y cambiante de lo que se creía.
Este descubrimiento se produce en un punto crítico, justo cuando Marte iniciaba a mostrar señales de una transición hacia un clima más seco y frío La banda Amapari se posiciona ahora como el objetivo prioritario para futuras misiones de retorno de muestras. Para los expertos, comprender cómo se mantuvieron estos nichos habitables permite seleccionar con mayor precisión los sitios donde, eventualmente, se podría encontrar el primer rastro de vida extraterrestre.
Fuente: Tribuna del Yaqui
