Washington, Estados Unidos. – El Departamento del Tesoro de Estados Unidos sancionó a 23 personas y 14 empresas que integraban una sofisticada red de proveedores vinculada al cártel de Sinaloa, designado como organización terrorista por el gobierno estadounidense, informó ayer la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).

La red operaba en varias partes del mundo con el objetivo de adquirir opioides sintéticos para la distribución de la organización criminal, uno de los mayores productores de fentanilo en México.

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La acción sanciona a integrantes de una operación transnacional que se especializaba en la cadena de suministro de precursores químicos y sustancias controladas. Según OFAC, esta red representaba una amenaza significativa para la seguridad nacional de Estados Unidos debido al flujo masivo de fentanilo que llega a territorio estadounidense, donde la crisis de sobredosis por opioides ha causado más de 100 mil muertes anuales en los últimos años, de acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades.

¿Cómo operaba la red de distribución de opioides?

La red funcionaba como una empresa logística internacional dedicada a adquirir precursores químicos de mercados legales y llevarlos a través de múltiples jurisdicciones hacia los laboratorios clandestinos del cártel de Sinaloa.

Los proveedores sancionados por OFAC facilitaban el acceso a sustancias químicas como la efedrina y seudoefedrina, materias primas esenciales para la síntesis de metanfetamina y otros narcóticos. Esta estructura permitía al cártel mantener una producción constante de drogas sintéticas a pesar de los operativos de las autoridades mexicanas y estadounidenses.

Las sanciones incluyen congelamiento de activos en territorio estadounidense y prohibición de hacer transacciones con entidades e individuos de ese país. Según el comunicado oficial de OFAC, la red operaba desde países como China, India, México y Canadá, coordinando envíos que eventualmente llegaban a laboratorios ubicados principalmente en Sinaloa y otras entidades del norte de México. La investigación que condujo a estas sanciones involucró coordinación entre agencias federales estadounidenses y autoridades mexicanas.

¿Cuál es el impacto en la lucha antidrogas?

Las sanciones representan un golpe significativo a la capacidad operativa del cártel de Sinaloa, aunque expertos advierten que grupos criminales podrían recurrir a proveedores alternativos para continuar con sus operaciones.

El cártel de Sinaloa ha enfrentado múltiples golpes en los últimos meses, incluyendo la captura de Ismael “El Mayo” Zambada en julio de 2024 y la extradición a Estados Unidos de Joaquín Guzmán López, hijo del histórico capo. A pesar de esto, la organización mantiene presencia significativa en México y control sobre corredores de tráfico hacia Estados Unidos.

México ha intensificado operaciones contra laboratorios clandestinos de fentanilo bajo presión de Washington, que ha calificado al narcotráfico como una amenaza de seguridad nacional.

La Fiscalía General de la República reportó en 2024 la destrucción de más de 180 laboratorios clandestinos en territorio nacional, aunque organizaciones de derechos humanos cuestionan la efectividad de estas acciones. El flujo de fentanilo hacia Estados Unidos continúa creciendo, con incautaciones que superan las 50 toneladas anuales en la frontera.

¿Qué otras medidas impulsa Estados Unidos?

Washington ha ampliado su estrategia de sanciones contra proveedores de precursores químicos como parte de una ofensiva integral contra el narcotráfico. OFAC anunció que continuará identificando y sancionando a individuos y empresas que faciliten el tráfico de sustancias controladas hacia territorio estadounidense. La administración Biden también ha solicitado a México aumentar operativos contra laboratorios de fentanilo y reforzar controles en puertos y aduanas para evitar el tráfico de precursores químicos.

En resumen, el Tesoro de Estados Unidos sancionó a 37 entidades vinculadas a la red de proveedores del cártel de Sinaloa que traficaba opioides sintéticos internacionalmente, un paso que busca desmantelar la cadena de suministro que alimenta la crisis de drogas sintéticas en Norteamérica, aunque expertos advierten que la lucha requiere acciones coordinadas en México que vayan más allá de las sanciones económicas.

Fuente: Tribuna del Yaqui.