Washington, Estados Unidos.- Durante la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca en el Hotel Washington Hilton, se registró un tiroteo que obligó a la evacuación del presidente Donald Trump, la primera dama Melania Trump y los miembros del gabinete. Pese a que se escucharon entre cinco y ocho detonaciones y se reportó una persona herida, el mandatario resultó ileso. El Servicio Secreto logró detener al sospechoso, quien portaba un arma larga, mientras que el resto de los asistentes permanecieron bajo resguardo hasta que se autorizó la salida del edificio.

El estruendo de los proyectiles comenzó al inicio de la velada. Personas que se encontraban dentro del recinto indicaron que se escucharon entre cinco y ocho disparos buscaron refugio debajo de las mesas. En medio de la confusión, se escucharon gritos de asistentes pidiendo a la multitud que se agachara para evitar ser alcanzados por los proyectiles. En pocos segundos, grupos tácticos con armamento tomaron posiciones en el escenario principal, el cual Trump ocupaba poco antes del suceso.

De  igual manera, elementos de la Guardia Nacional se desplegaron por las instalaciones para asegurar el perímetro. Erin Thiellman, una veterana de las fuerzas armadas presente en el lugar, fue testigo de los hechos tras haber salido del salón principal por un momento. Al escuchar tres de los disparos, presenció la gravedad de la situación: “Vi a un hombre caer justo detrás de mí”. Según su descripción, el sujeto armado llevaba un rifle y dos cargadores adicionales.

Como respuesta al peligro, el Servicio Secreto bloqueó los accesos del hotel de manera pronta. El despliegue de seguridad incluyó el uso de helicópteros que vigilaron la zona desde el aire, mientras patrullas terrestres rodeaban el complejo. A los invitados se les permitió abandonar el lugar tiempo después, pero se les negó el reingreso a las instalaciones. El vicepresidente JD Vance también fue retirado del sitio bajo custodia, al igual que otros miembros del equipo de gobierno, entre ellos el secretario de Defensa, Pete Hegseth, y el secretario de Estado, Marco Rubio.

Tras el atentado, Trump y la primera dama fueron llevados de regreso a la residencia presidencial. Fuentes de la vigilancia confirmaron que existió un atacante en el lugar, aunque evitaron dar más pormenores en ese momento. Por su parte, el Servicio Secreto reveló que el presunto responsable de los disparos ya se encuentra bajo arresto. Este evento marcaba la primera vez que Trump acudía a este festejo en el transcurso de su segundo periodo en la presidencia.

Fuente: Tribuna del Yaqui