Washington, Estados Unidos.- Estados Unidos endureció su postura frente a China, exigiendo que Pekín ejerza su peso político sobre Irán para asegurar el libre tránsito en el estrecho de Ormuz. Washington sostiene que la compra de petróleo iraní por parte de empresas chinas constituye un apoyo financiero directo a actividades terroristas de dicho país.
Este reclamo surge a pocos días de que el presidente Donald Trump y el mandatario Xi Jinping mantengan un encuentro en Pekín.
El Departamento del Tesoro busca desmantelar la base económica de Teherán mediante sanciones económicas que afectan a refinerías independientes en territorio chino, mientras que el gobierno de Xi Jinping ha instruido a sus corporaciones a ignorar tales medidas, apelando a leyes locales de protección comercial de 2021.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, expresó la posición de la Casa Blanca durante una entrevista en Fox News:
Irán es el mayor patrocinador estatal del terrorismo, y China ha estado comprando el 90 por ciento de su energía, por lo que están financiando al mayor patrocinador estatal del terrorismo”.
Bessent lidera una estrategia de presión financiera que busca mermar la liquidez del régimen iraní y formará parte de la delegación de alto rango que viajará a la capital china para las conversaciones bilaterales.
Aunque la confrontaciones comerciales mostró señales de tregua el año pasado, la relación entre ambas potencias vuelve a tensarse. El historial de fricciones abarca desde el incremento de aranceles a productos chinos hasta las restricciones que Pekín impuso a la salida de minerales fundamentales para la industria tecnológica.
El flujo constante de petróleo desde Irán hacia el mercado chino se posiciona como el foco de la disputa, ya que estas transacciones representan el principal sustento para la estabilidad financiera de Teherán.
En fechas recientes, las acciones del Departamento del Tesoro se concentraron en las refinerías independientes conocidas como (teapot). El pasado 24 de abril, se emitieron sanciones contra Hengli Petrochemical Refinery, entidad señalada por realizar compras multimillonarias de combustible a la Guardia Revolucionaria de Irán.
La medida representa un intento por cortar los suministros que fluyen a través de canales no estatales en el gigante asiático. Como reacción, el Ministerio de Comercio de China emitió indicciones el pasado fin de semana para que las compañías nacionales desestimen las exigencias de Washington.
Pekín activó un proceso de bloqueo que busca blindar a sus industrias frente a normativas externas que consideran contrarias al derecho internacional y que perciben como obstáculos injustos para el intercambio mercantil global.
Fuente: Tribuna del Yaqui
