Praia, Cabo Verde.- El crucero MV Hondius, varado en las costas de Cabo Verde, analiza la evacuación de dos tripulantes adicionales que presentan síntomas de hantavirus, después de que tres personas fallecieran a causa de la infección viral.
A bordo de la embarcación, perteneciente a la compañía Oceanwide Expeditions, hay 14 ciudadanos españoles que permanecen en la zona de operaciones mientras las autoridades sanitarias evalúan la magnitud del brote.
El virus del hantavirus se transmite principalmente a través del contacto con roedores infectados o sus heces. Los síntomas iniciales incluyen fiebre, dolor muscular y escalofríos, que pueden progresar hacia insuficiencia respiratoria en casos graves.
Las muertes registradas en el crucero representan un escenario crítico de propagación en espacios cerrados como los barcos de pasajeros.
¿Cuál es la situación actual de los contagiados?
Dos tripulantes presentan actualmente síntomas compatibles con hantavirus y están siendo evaluados para determinar la necesidad inmediata de evacuación. Los médicos a bordo asisten a estos casos mientras se coordinan con las autoridades de Cabo Verde los procedimientos de traslado en caso de que empeore su condición clínica. El protocolo de aislamiento se mantiene activo para evitar la propagación entre la población a bordo.
Las tres muertes previas generaron alertas sanitarias en la región y activaron los protocolos de emergencia de la compañía naviera responsable del crucero.
Las familias de los fallecidos han sido notificadas de los decesos, aunque la compañía aún no ha divulgado la identidad de las víctimas ni detalles específicos sobre sus antecedentes médicos. Los registros del barco indican que los primeros casos se detectaron hace aproximadamente una semana.
¿Cómo afecta la presencia de españoles en el crucero?
Los 14 ciudadanos españoles que se encuentran a bordo del navío están siendo monitoreados constantemente por el equipo médico de la embarcación.
Las autoridades españolas mantienen comunicación directa con la compañía del crucero para recibir actualizaciones sobre el estado de salud de sus connacionales. Hasta el momento no se ha reportado que ninguno de los españoles presente síntomas de contagio.
La coordinación entre las autoridades de Cabo Verde y la compañía naviera se ha intensificado para establecer un plan de contención del brote. Los equipos de desinfección han realizado limpiezas profundas en las áreas comunes del crucero y se han reforzado las medidas de higiene en cocinas y camarotes.
El acceso a ciertas zonas de la embarcación se encuentra restringido para minimizar el contacto entre pasajeros y personal de servicio.
La evacuación de nuevos casos dependerá de la disponibilidad de helicópteros de rescate y de la capacidad de los centros de salud en Cabo Verde para atender pacientes con hantavirus.
Las autoridades sanitarias de la región han indicado que poseen los equipos necesarios para tratar casos críticos, aunque la infraestructura hospitalaria en la isla es limitada comparada con estándares europeos.
El incidente ha abierto debates sobre las medidas de bioseguridad en embarcaciones de crucero y cómo se previenen brotes virales en espacios donde miles de personas comparten áreas comunes diariamente.
La industria de cruceros enfrenta nuevas exigencias regulatorias tras este evento, con énfasis en inspecciones previas al zarpe y protocolos de respuesta ante enfermedades transmisibles.
Fuente: Tribuna del Yaqui
