Washington, EU.- El secretario de Estado estadounidense Marco Rubio declaró que China tiene interés directo en resolver su apoyo militar y financiero a Irán. La afirmación fue hecha en el contexto de las tensiones geopolíticas actuales en el Medio Oriente y la posición de Washington frente a las potencias regionales.

Rubio especificó que Estados Unidos busca que China reduzca o cese el suministro de tecnología y recursos a Irán, particularmente aquellos utilizados en programas nucleares y de desarrollo de armamento. La postura estadounidense forma parte de una estrategia más amplia de presión diplomática y sanciones contra el gobierno iraní.

El funcionario estadounidense enfatizó que resolver esta situación beneficiaria a China en varios aspectos económicos y geopolíticos. Rubio argumentó que la estabilidad regional favorece los intereses comerciales de Beijing y reduce el riesgo de conflictos que podrían afectar sus operaciones en el Golfo Pérsico y el Océano Índico.

¿Cuál es la posición china frente a Irán?

China ha mantenido relaciones estratégicas con Irán durante décadas, incluyendo acuerdos de energía, infraestructura y defensa. En 2021, ambos países firmaron un acuerdo integral de cooperación de 25 años que abarcaba aspectos comerciales, militares y tecnológicos. Este tratado consolidó la alianza entre Pekín y Teherán en respuesta a las sanciones internacionales contra la república islámica.

El comercio bilateral entre China e Irán alcanzó aproximadamente 13 mil millones de dólares anuales antes de las sanciones más recientes. Pekín ha sido el principal socio comercial de Irán durante años, adquiriendo la mayoría de su petróleo y proporcionando tecnología de telecomunicaciones, infraestructura vial y capacidades militares defensivas.

¿Qué consecuencias busca Washington?

Estados Unidos implementó nuevas sanciones contra entidades chinas vinculadas al apoyo a Irán en 2024. La administración estadounidense advirtió que continuará presionando económicamente a cualquier país o empresa que facilite el desarrollo nuclear iraní o fortalezca su arsenal militar convencional.

Rubio indicó que la presión diplomática debe acompañarse de medidas económicas concretas para demostrar a China que sus intereses se ven perjudicados por mantener la alianza con Irán. Las sanciones estadounidenses pueden afectar sectores clave de la economía china como la tecnología, las finanzas y la manufactura.

La tensión entre Washington y Pekín sobre Irán refleja la competencia más amplia entre ambas potencias en el Medio Oriente. China busca expandir su influencia mediante inversiones en infraestructura, comercio y seguridad, mientras que Estados Unidos intenta limitar el alcance de su rival geopolítico en la región.

Funcionarios estadounidenses indicaron que las conversaciones con China sobre este tema continuarán en los próximos meses. El gobierno de Washington mantiene canales diplomáticos abiertos con Pekín para negociar cambios en la política china hacia Irán, aunque no ha especificado plazos para alcanzar acuerdos concretos.

Fuente: Tribuna del Yaqui