Cartagena, Colombia.- Un brote de tuberculosis se registra en la cárcel de Cartagena con 12 reclusos diagnosticados hasta el momento. El vocero de los guardianes del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) reportó que los afectados permanecen aislados sin recibir la atención médica requerida dentro del penal. Jimmy Nomesqui Rivera, quien representa a los guardias penitenciarios, detalló la situación que enfrenta la población carcelaria en esa instalación.

Los 12 reclusos diagnosticados con tuberculosis se encuentran confinados en áreas de aislamiento del penal. Según el reporte del vocero del Inpec, estos hombres no están recibiendo el tratamiento médico necesario para controlar la enfermedad infecciosa. La tuberculosis es una enfermedad respiratoria que se transmite fácilmente en espacios cerrados y con alta densidad poblacional, como las cárceles.

¿Cuáles son las condiciones de aislamiento de los afectados?

Los reclusos diagnosticados permanecen en cuarentena dentro de la cárcel de Cartagena. El aislamiento se ha implementado como medida preventiva para evitar la propagación del brote hacia otras áreas del penal. Sin embargo, Nomesqui Rivera señaló que el aislamiento no va acompañado de protocolos médicos efectivos que aseguren la recuperación de los pacientes.

La falta de atención médica en el aislamiento representa un riesgo tanto para los reclusos diagnosticados como para el personal penitenciario que labora en la institución. El vocero del Inpec enfatizó la urgencia de implementar medidas sanitarias y asignar personal médico especializado para atender a los afectados. Las autoridades penitenciarias no han emitido respuesta oficial sobre los protocolos de tratamiento establecidos.

¿Qué riesgos genera esta situación para la población carcelaria?

La tuberculosis en ambientes penitenciarios representa un desafío de salud pública significativo. La densidad poblacional, las condiciones de ventilación deficiente y el acceso limitado a servicios médicos en cárceles facilitan la propagación de enfermedades respiratorias. El brote reportado en Cartagena refleja problemas estructurales en la infraestructura sanitaria del sistema penitenciario.

El vocero de los guardianes del Inpec indicó que los 12 diagnosticados requieren medicamentos antituberculosos de uso prolongado y seguimiento médico continuo. La sospecha de casos adicionales sin confirmar mantiene la alerta en el penal. Nomesqui Rivera advirtió que, sin intervenciones rápidas, el brote podría extenderse a otros bloques de la instalación carcelaria.

Las autoridades penitenciarias no han publicado un cronograma para la evaluación de otros reclusos que pudieron haber estado expuestos al agente infeccioso. Tampoco se conocen detalles sobre el tratamiento farmacológico que recibirán los doce diagnosticados ni la duración estimada del aislamiento. El Inpec mantiene sin respuesta las solicitudes de información sobre medidas preventivas para el personal de seguridad.

El brote surge en momentos en que la cárcel de Cartagena ya enfrenta hacinamiento y deficiencias en servicios básicos, según reportes previos. El caso expone las vulnerabilidades del sistema penitenciario ante crisis sanitarias. La declaración del vocero del Inpec marca la tercera denuncia sobre problemas de salud en esta instalación en lo que va del año 2026.

Fuente: Tribuna del Yaqui