Washington, Estados Unidos.- La tensión en el estrecho de Ormuz ha llevado a Washington a considerar una nueva opción militar para romper el bloqueo y garantizar la libre navegación. Marco Rubio, secretario de Estado, comunicó este viernes que existe un “plan B” listo para ejecutarse si el gobierno iraní no cede en su postura de cerrar esa vía marítima fundamental para el comercio de energía.
Estas palabras salieron a la luz durante una reunión de ministros de asuntos exteriores de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) realizzada en la ciudad de Helsingborg, Suecia. Ante los medios presentes, Rubio declaró: “Hay progreso. No lo exageraría ni lo minimizaría”. El funcionario estadounidense añadió con prudencia sobre el estado de las pláticas: “Queda más trabajo por hacer. Aún no hemos llegado. Espero que lleguemos”.
Mientras las advertencias se lanzaban desde territorio sueco, la actividad diplomática ganaba fuerza en el Medio Oriente. El mariscal de campo Asim Munir, jefe de las fuerzas armadas de Pakistán, arribó a Teherán para encabezar lo que ya es la tercera etapa de encuentros entre autoridades de ambos países en un periodo de tiempo muy breve.
Munir viajó junto al ministro del Interior pakistaní, Syed Mohsin Naqvi, persona que ya sostuvo dos reuniones anteriores con el canciller iraní, Abbas Araqchi, a lo largo de la presente semana, conforme a lo expuesto por la agencia de noticias Tasnim.
La participación de Pakistán ha sido constante desde que Munir facilitó un espacio de diálogo directo entre los representantes de Irán y Estados Unidos en la ciudad de Islamabad el pasado mes de abril. A estos esfuerzos se unió un equipo enviado por Catar, el cual llegó a la capital de Irán con el propósito de intentar reducir las diferencias primordiales entre los países enfrentados.
Según reportes difundidos por Reuters, este grupo catarí realiza sus labores en sintonía con las peticiones de Washington para encontrar una salida política a la crisis.
No obstante, el optimismo de los mediadores choca con la visión del Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán. Esmaeil Baghaei, portavoz de dicha oficina, fue citado por la agencia gubernamental IRNA indicando que los procesos diplomáticos requieren de tiempos prolongados y que los actores involucrados no se encuentran cerca de una firma de paz.
Baghaei fue tajante al señalar que los temas relativos a la energía nuclear no forman parte de estas conversaciones. El vocero aseguró que no habrá ninguna resolución positiva si la administración estadounidense pretende profundizar en la situación del uranio altamente enriquecido que resguarda el país asiático.
Fuente: Tribuna del Yaqui
