Ciudad de México.- Solo hace falta ver el rostro deGabrielapara saber que es un milagro que se encuentre con vida. Las huellas de violencia son evidentes.

A sus 36 años, estuvo a punto de perder la vida a manos de su esposo. El sujeto, padre de sus cuatro hijos, casi la asesina la noche de este martes en elBarrio Caltongo, de la alcaldíaXochimilco.

Su marido la golpeó, la amarró de pies y manos para después cortarle la cara con una navaja y amenazarla de muerte con un machete.

Una llamada telefónica le salvó la vida. Alguien le marcó a su agresor para decirle que estaban esperándolo, y entonces se fue de la casa.

Ahí la dejó atada, tirada en el piso, con el rostro ensangrentado. Sus hijos tuvieron que desamarrarla y luego huyeron juntos a un hospital para resguardarse.

Así lo revelan informes de laFiscalía General de Justicia de Ciudad de México(FGJCDMX) a los que el periodistaCarlos Jiméneztuvo acceso.

El hombre esAntonio Zavala Díaz, de 37 años. Gabriela narró que él se molestó cuando ella le reprochó que no había comida en casa y que buscaría otro lugar para vivir.

Ahora laPolicía de Investigación(PI) y la Fiscalía en Xochimilco trabajan en el caso. Zavala Díaz está prófugo acusado defeminicidioen grado de tentativa.