Monterrey, Nuevo León.- El día de ayer 1 de abril,Celiano aguantó más y después de ocho meses de agonía, murió en brazos de su hijo Carlos.

El deceso de su madre resultó ser muy traumático para él y sus hermanos, pues ella presentó una mejoría en los últimos meses aunque finalmente perdió la batalla.

En 2019, la mujer fue víctima de tentativa defeminicidioluego de que su esposo,Delfino Santos López, la envenenara y abandonara a su suerte.

Procrearon cuatro hijos de 18, 17, 12 y tres años de edad, quienes gracias a la caridad de los vecinos se han podido alimentar, a excepción del que tiene 17 años, el cual se fue a vivir con su pareja.

El pasado 27 de marzo, luego de que los médicos delHospital UniversitariodeMonterreyestabilizaran a Celia, le insistieron a Carlos, el mayor, que se la llevará a su casa pues corrían riesgo de contraerCovid-19si permanecían ahí.

Gracias a la visita deClaudia Manjarita, de laColectiva Rodada Feminista, Carlos pudo pagar el alta y con el apoyo de varias personas fue posible pagar el traslado.

Celia respiraba por traqueotomía y la alimentaban por gastroctomía, sondas en cuello y estómago, además de usar pañal.

La casa de Celia está enValle de los Encinos, municipio deCadereyta Jiménez, Nuevo León. Sus hijos, ahora huérfanos de madre, requieren ayuda para los gastos funerarios y los trámites legales.

La persona que guste hacer contacto directo o apoyar la situación puede comunicarse al 8281055925 o alColectivo Huérfanos por Feminicidio, al 5513878051 conVania González.

Fuente: Letra Roja