Cuauhtémoc, Ciudad de México.- Kentia Atziri Robles Zaragoza, de 26 años, salió de sudomiciliodesde el pasado 16 de abril con rumbo a una supuestaentrevistadetrabajo; sin embargo, horas después sufamiliarecibió un ‘misterioso‘mensajedeWhatsAppde su parte, en donde decía que no volvería.
Lajovenavisó a su familia que le habían “llamado de un trabajo” cercano a sudomicilio, por lo que aseveró volver antes de las 16:00 horas. En contraste, minutos antes de que el tiempo prometido llegara, un mensaje al grupo familiar dejó consternados a losparientesde la mujer, ya que según mencionaba, “no volvería y no quería que labuscaranporque se iría a vivir con supareja“.
Kentia, salió diciendo que tenía una entrevista de trabajo por Metro la Raza y un familiar se comunicó con ella para ir a comer juntos, pero Kentia dijo que no, que estaría de vuelta a las cuatro de la tarde. Y antes de las cuatro nos envía un mensaje diciendo que se va de la casa a hacer su vida y que no la busquemos”, dijo un familiar.
En este sentido, los parientes de la joven indicaron que no se opusieron a la “decisión” de Kentia, pero le pidieron que se mantuviera encomunicacióncon ellos, cosa que no ha sucedido hasta hoy en día, ya que ni siquiera pueden localizarla a través deredes socialeso medianteamigos.
Ayúdanos a encontrarla, desde hace un mes si familia no sabe nada Kentia Atziri Robles Zaragoza .pic.twitter.com/19dj0UKb0P
— Caoticas (@caoticasft)May 8, 2021
Nadia Robles,madrede la mujer, apuntó que suhijano se llevó suspertenencias. Además, al preguntar si sabían algo de ella a launiversidada la que esta asistía, laAcademia Internacional de Formación en Ciencias Forensesle mencionó que llevaba días sin conectarse aclases.
En este sentido, la familia de la ahoradesaparecidase comunicó con lasautoridadesde laFiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJ)en busca deayuda; no obstante, estas les dijeron que no podían proceder ya que Kentia es mayor de edad y tras el mensaje, no pueden incurrir en el delito contra laLey de Protección de Datos.
Fuente: El Universal