Apizaco, Tlaxcala.- Cristian Hernández Guarnerosde26 añossalió de su casa el pasado 8 de junio del 2020 y nunca volvió. Desde entonces, no se sabía nada de él hasta que casi un año después apareció a casi 900 kilómetros de dondedesapareció.
Aunque incluso algunos de sus amigos y familiares ya se habían resignado a nunca volverlo a ver, el joven apareció sorpresivamente pidiendo auxilio a Policías, argumentando que presuntamente había sidosecuestradopor un supuestogrupo de narcosparatrabajarpara ellos.
De acuerdo con los primeros reportes, Hernández llegó a la demarcación policial del 2 Zaragoza, enCiudad Victoria, pidiendo ayuda para que lo protegieran. Los oficiales luego notificaron a laComisión Estatal de Búsqueda de Personasde Tamaulipas y a laFiscalía.
#ATuServicio| uD83DuDD34 Se busca a Cristian Hernández Guarneros, tiene 25 años y desapareció el 8 de junio en Tlaxcala, vestía de playera y pantalón azul. Si tienes información, llama al uD83DuDCDE24 11 67 40 81.pic.twitter.com/DV11neBKHB
— Canal 13 Puebla (@Canal13Puebla)November 2, 2020
Elcomisionado estatal de Personas Desaparecidas, Jorge Ernesto Macías, declaró que la primera línea de investigación es que el joven habría estado ‘trabajando’ para alguna célula delictiva.
Sí se localizó en Victoria y creemos que lo traían ‘trabajando’ haciendo cosas no buenas”.
Según medios locales, el comisionado no dio muchos detalles sobre lo que pasó por lo delicado del caso, pero dejó entrever que el joven fue cambiado de grupos delincuenciales hasta que llegó aTamaulipas.
Aunque autoridades creen que el joven habría sido puesto a laborar por el narco en campos de cultivo de droga u otras actividades, se desconoce si fue obligado o si fue por voluntad propia.
“Por tratarse de un caso muy delicado ya no sabemos si lo hizo por voluntad o a la fuerza, pero sí le trajeron en la comitiva en diferentes lugares”, agregaron.
Tras encontrarlo con vida, autoridades de Tamaulipas se comunicaron con las de Tlaxcala para poder informarle a la familia y que comiencen los trámites correspondientes para un reencuentro.
Fuente: Excélsior