Ciudad Obregón, Sonora.-Hasta la publicación de esta nota, 4 mil 345 personas se reportaban comodesaparecidasenSonora, las cifras son el reflejo de una crisis humanitaria sin precedentes potenciada por la disputa delcrimen organizadoen la región y el alto nivel de impunidad existente, pues es casi seguro que quienes desaparecen o ‘levantan’ no serán castigados.
En el marco del Día Internacional de las Víctimas de Desapariciones Forzadas, conmemorado ayer por familiares de personas desaparecidas, es justo hacer un análisis de cómo este ‘cáncer’ se ha agudizado, dejando por sentado que desaparecer en Sonora es un riesgo implícito.
- Crisis agravada
Aunque si bien 2017 marca el repunte más importante, el Registro Nacional de Datos de Personas Extraviadas o Desaparecidas (Rnped), data a 2007 como el inicio de la epidemia; en 2006 apenas y se registraron dos casos, para el año siguiente fueron 23, que luego fueron 37 en 2008 y 53 un año después. Ya en 2012, bajo el contexto de la ‘Guerra contra el Narcotráfico’ en el sexenio deFelipe Calderón, los casos eran 123, de ahí no han ido a la baja.
5 años después, en 2017, año en el que más se han registrado desapariciones forzadas, un total de 733 casos, la crisis era evidente. De ese año a 2021 se registraron dos mil 581 desapariciones, más de la mitad del total de casos de 1964 a la fecha (poco más del 59 por ciento para ser exactos). Este periodo de tiempo coincide con el incremento de violencia en la entidad y obviamente con la disputa de las diferentes bandas delictivas por el territorio.
Hermosillo,Cajeme,NogalesyGuaymasconcentran poco más de la mitad de desapariciones en el estado, un total de dos mil 357 casos. Precisamente ha sido en estos municipios donde el tráfico de drogas y los asesinatos también incrementaron durante los últimos cinco años.
- Impunidad, el problema
Alejandro Encinas, subsecretario de Derechos Humanos, Población y Migración, recrimina que el dar autonomía a las fiscalías locales “no ha servido” para acabar con laimpunidad, pues en un país donde hay más de 105 mil víctimas de desaparición únicamente existen 35 sentencias.
Una autonomía mal entendida, está autarquía con la que se han asumido la mayor parte de las fiscalías en el país, no solamente no está ayudando a resolver el problema, sino que está reproduciendo las mismas prácticas del sistema anterior, porque solamente les cambiamos de nombre, les dimos autonomía, pero siguen las prácticas, las mismas personas y las mismas formas de trabajo”, sentencia.
Encinas señala que otro grave error ha sido la creación de mecanismos extraordinarios, asuntos que deberían atender las fiscalías pero no lo hacen con el pretexto de que no tienen suficientes recursos económicos y humanos.
Tenemos unaComisión Nacional de Búsqueday unSistema Nacional de Búsqueda, con las Comisiones Locales que realizan las funciones que debería de realizar la fiscalía de los estados (…) y las fiscalías nos dicen que no existe el derecho a ser buscado, que para ejercer ese derecho tiene que estar presente la víctima, o nos dicen que no tienen recursos y capacidades que mejor lo hagan las comisiones”, detalla.
Fuente: Tribuna