Xalapa, Veracruz.-Muchos de nosotros disfrutamos durante nuestra infancia el poder ir a jugar a las famosasmaquinitascuando salíamos de la escuela o bien, cuando nos mandaban a comprar las tortillas; sin embargo, para un grupo de niños enVeracruzesta actividad terminó por rebasar los límites pues uno de ellos no pudo controlar su enojo y terminó porasesinara otro por el simple hecho de no soportar que le fuera ganando en la partida.
Los hechos tuvieron lugar en el municipio deLa PerladondeSamuel ‘N’, como se identificó al menor de edad, fue asesinado por otro infante quien no pudo controlar la ira al saber que éste le había ganado. Testigos remarcaron que el menor de edad salió muy enojado del local comercial ubicado en la localidad deEl Tejocoteal cual llego momentos después ya con un arma en la mano.
En cuestión minutos, disparó a quemarropa contra Samuel quiencayó abruptamente al suelodejando anonadados al resto de los clientes. De manera inmediata, se pidió apoyo a los cuerpos de emergencia quienes la llegar al sitio, se llevaron al menor de edad alHospital Regional de Río Blancodonde llego con signos vitales débiles y a pesar del esfuerzo de los médicos, no se pudo hacer nada.

Algunos de los testigos dijeron a las autoridades que conocían no solo al agresor, sino también tenían ubicado el lugar donde vive, por lo que las autoridades acudieron al inmueble donde ni el menor acusado de haber disparado contra Samuel y su padre estaban. De acuerdo con medios locales, el niño agresor sabía perfectamente dónde su padre guardaba la pistola con la que cometió el disparo.
Se espera que en las siguientes horas las autoridades de La Perla revelen el posible paradero del menor de edad acuda de homicidio y de su padre. Cabe destacar que no se ha revelado si el menor de edad será detenido ya que las leyes impiden que los menores de 14 años reciban esta medida cautelar; en este caso, sería el dueño del arma de fuego el que responsa por el crimen; no obstante, tampoco se sabe la edad de los menores implicados en este evento por lo que las circunstancia podrían ser otras.
Fuente: Tribuna