Cajeme, Sonora.-Momentos deterroryangustiase vivieron el pasado jueves en inmediaciones de lacolonia Ejidal, en lacomisaría Esperanzadel municipio deCajeme, enSonora, luego de que se desatara unabalacera. Vecinos que escucharon las detonaciones dearmadieron aviso a las autoridades a través delServicio de Emergencias 911, a lo que se movilizaron agentes de diferentes órdenes delGobierno. Este hecho violento dejó unmuerto.
De acuerdo con los primeros reportes, los hechos ocurrieron la tarde del pasado jueves 26 de enero del 2023, alrededor de las 18:30 horas, tiempo local, por la calle Ejido, entre las vialidades de Oaxaca y Francisco Urbalejo, en la colonia Ejidal de la comisaría Esperanza, en el municipio sonorense de Cajeme. Se detalló que sicarios comenzaron a perseguir a dos masculinos que viajaban a bordo de unmotocicleta.
Las siguientes imágenes son sensibles, favor de tener discreción.

Elcomando armado, el cual viajaba en una vagoneta color gris, abrió fuego contra las víctimas en repetidas ocasiones, hasta que uno cayó de la unidad ligera; si bien intentó huir para ponerse a salvo, quedó tirado en un lote baldío, debido a que fue alcanzado por losbalazos. En tanto, el otro logró huir, pero en su salida los gatilleros dispararon contra uncilindro de gas, lo que provocó una fuga y la movilización de elementos delheroico cuerpo de Bomberos de Cajeme.
Vecinos que escucharon las detonaciones de arma de fuego dieron aviso a las autoridades a través del Servicio de Emergencias 911, a lo que se movilizaron agentes de laPolicía Municipal de Cajemey de laEstatal de Seguridad Pública (PESP); también se pidió apoyo aparamédicosde laCruz Roja, quienes confirmaron la víctima baleada, un joven de 23 años identificado extraoficialmente comoJesús M., de 23 años,murió.
El perímetro quedó acordonado para que personal deServicios Pericialesde laFiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJE)realizara las diligencias correspondientes y levantara el cuerpo del hoy occiso; aún no se tienen detalles del móvil de la agresión, ni de la identidad de los gatilleros.
Fuente: Tribuna