Culiacán, Sinaloa.-Durante la mañana del pasado miércoles 10 de Mayo, en la ciudad deCuliacán, Sinaloa, un hombre bañó de alcohol a su esposa y después le prendió fuego, esto luego de que se encontraba en medio de un convivio, desatando el casos entre los asistentes, mientras que del paradero del agresor no se sabe nada, pues este emprendió la huida para evitar que fuera detenido por las autoridades.

El suceso se dio alrededor de las 11:00 horas, en las inmediaciones del fraccionamientoChulavistaen la capital sinaloense, donde se suscitó una gran movilización de autoridades de lasPolicía Municipal, quienes respondieron ante la activación del código rojo luego de que se reportara la presencia de una mujer en llamas, luego de que su esposo le prendiera fuego al encontrarse en un festejo delDía de las Madres.

Acordonan el sitio del crimen
Acordonan el sitio del crimen

Primeros informes mencionan que la víctima responde al nombre deMonserrat, la cual sufrió quemaduras de primer y segundo grado en el pecho y uno de los brazos después de ser rociada intencionalmente con alcohol y prendida fuego, mientras que del paradero del agresor no se sabe nada, mientras que por su parte los paramédicos le brindaron las primeras atenciones en lo que llegaban a un hospital.

Hasta el sitio del crimen acudieron los agentes de las diferentes órdenes de Gobierno, quienes resguardaron la zona, todo para que el personal de losServicios Pericialesde laFiscalía General de Justicia del Estado de Sinaloa(FGJE) comenzara con las primeras indagatorias de rigor, además de la apertura de una nueva carpeta de investigación para poder dar con el presunto intento de feminicida.

Por el momento, se sabe que la agresión haciaMonserratha generado una gran indignación tanto en usuarios deredes socialescomo entre colectivos feministas, quienes relatan que estos sucesos se han vuelto más comunes en México por lo que solicitaron a las autoridades que protejan a la mujeres que denuncian agresiones por parte de sus parejas con el fin de que no lleguen a estos límites.

Fuente: Tribuna