Toluca, Estado de México.-LaFiscalía General de Justicia del Estado de México(FGJEM) informó este sábado que un hombre llamadoMario Arturo Díaz Sánchez, alias‘Chino’, recibió una condena de 40 años deprisión, una vez comprobada su responsabilidad en el delito deextorsiónen agravio de un comerciante. Además, la autoridad judicial le dictó el pago de una multa de 62 mil 734 pesos.
Los hechos por los cuales este hombre fue condenado ocurrieron el 4 de junio de2020, cuando él y otro sujeto arribaron a un puesto semifijo de venta de flores, en untianguisubicado en la coloniaMiguel Hidalgo, de la ciudad deToluca, donde amenazaron con un arma de fuegoal dueño del negocio y le dijeron que pertenecían a un grupo delictivo con orígenes en el Estado deMichoacán.
Mario Arturo amedrentó a la víctima y le dijo que a partir de ese día debía entregarles pagos de dinero en efectivo a cambio de que pudiera seguir comercializando flores en ese lugar, o de lo contrario le causarían daño. Indagatorias de la FGJEM precisaron que, en otras ocasiones, los implicados se presentaron en el puesto del afectado para exigirle diversas cantidades de efectivo, esto hasta el mes de julio de2021.
El comerciante denunció los hechos ante las autoridades, quienes iniciaron la investigación correspondiente por el ilícito de extorsión agravada y con el avance en la misma fue posible identificar y detener al responsable de este crimen. Por ello fue ingresado al Centro Penitenciario y de Reinserción Social de Santiaguito en Almoloya de Juárez, donde quedó a disposición de un juez, quien, tras el proceso legal, le dictó esta pena de 40 años de cárcel.
En otro caso ocurrido recientemente, dos hombres identificados comoErick Alberto Arostegui TorreseIsrael Ricardo Canales Serrano, fueron sentenciados a 47 años y 6 meses de prisión, luego de que la Fiscalía del Estado de México demostró su plena participación en el delito de extorsión en contra de una persona, en hechos ocurridos en enero del año2020, en el Valle deToluca.
De acuerdo con la indagatoria iniciada el 11 de enero de ese año, la víctima comenzó a recibir llamadas telefónicas mediante las cuales le solicitaron una fuerte suma económica a cambio de no causarle daño. Ante el temor, esta persona realizó varios pagos de efectivo durante los meses de enero y febrero de 2020. Al siguiente mes, la persona afectada denunció este ilícito ante las autoridades.
Fuente: Tribuna y FGJEM