Morelia, Michoacán.-Durante la madrugada del pasado sábado 7 de octubre, en la ciudad deMorelia, Michoacán, ocurrió el asesinato de un hombre que transitaba por la vía pública cuando desconocidos abrieron fuego en su contra para después emprender la huida sin dejar rastro alguno, es por ello que a pesar de que se montó un operativo en los alrededores no hubieron personas aprehendidas.

Los hechos se registraron alrededor de las 05:00 horas, sobre la callePunhuatoesquina conVasco de Quiroga, en la coloniaLomas de Guayanganero, en la ya mencionada demarcación michoacana, donde se suscitó una gran movilización de autoridades de las diferentes órdenes de Gobierno, quienes respondieron ante la activación del código rojo por el reporte de una agresión armada en la vía pública.

A balazos asesinan a un hombre en Lomas de Guayangareo, de Morelia

Primeros informes mencionan que el ahora occiso respondía al nombre deJulio S., de 37 años de edad, quien desafortunadamente ya no respondió a los primeros auxilios de los paramédicos deCruz Roja Mexicana, ya no pudieron hacer nada para salvarle la vida, dejando todo el trabajo en manos de los especialistas forenses, quienes se encargaron de su resguardo en lo que llegaba la unidad deMedicina Legal.

Hasta el lugar de los hechos se dieron cita los uniformados en activo de las distintas corporaciones, quienes se encargaron del resguardo de la zona, mientras que por su parte el personal de losServicios Pericialesde laFiscalía General de Justicia del Estado de Michoacán(FGJE) iniciará con las primeras indagatorias, además de la apertura de una nueva carpeta de investigación para poder esclarecer el suceso violento.

Por el momento, se conoce que la víctima mortal ya fue enviada con rumbo para las instalaciones delServicio Médico Forense(Semefo) con sede en la ciudad deMorelia, donde se le practicará su respectiva necropsia de ley, además de los trámites legales correspondientes por homicidio, a la espera de nuevas actualizaciones sobre el caso de violencia, pues no se sabe nada de los agresores.

Fuente: Tribuna