Tláhuac, Ciudad de México. –La tensión en la ciénega de laalcaldía Tláhuacha alcanzado niveles críticos después de un intento de construcción de viviendas en unaparcelaque fue invadida el 19 de octubre, desencadenando un enfrentamiento armado entre los ejidatarios y aquellos que buscaban establecer nuevas estructuras en la zona.

La propiedad en cuestión pertenece a laejidatariaLeonor Chirinos y se encuentra en el polígono conocido como El Arco, en el pueblo de San Francisco Tlaltenco. A pesar de ser considerados terrenos deconservación ecológica, los invasores han estado erigiendo viviendas en el área, desafiando la normativa vigente.

Policías dejaron ir a quien disparó un arma en la#Ciénegade#Tlaltenco#Tláhuac. Aun cuando@SSC_CdMxllegó 2 horas tarde a la parcela invadida, los ejidatarios señalaron al sujeto que portaba un arma de uso exclusivo del Ejército, pero de nada sirvió.https://t.co/3RgfGzskk6pic.twitter.com/5SZMnKgglL

— Sergio Rojas (@NosotrosRevista)October 28, 2023

La señora Chirinos, de 68 años, visitó el predio para inspeccionar el criadero de lombrices destinado a la compostura de su tierra, y se encontró con la construcción en marcha de más cuartos utilizando maderas, láminas y plásticos. Además, notó que el número de invasores había aumentado significativamente. En respuesta, Chirinos los confrontó y exigió que abandonaran el lugar.

Con la invasión de más parcelas, los ejidatarios que todavía conservan sus tierras decidieron unirse para protegerlas. Enfrentaron a los invasores, quienes respondieron con disparos de armas de fuego.

A pesar de las llamadas de auxilio al 911 y las solicitudes de apoyo a laSecretaría de Seguridad Ciudadana, la respuesta de las autoridades se demoró, permitiendo que los agresores huyeran. Sorprendentemente, las fuerzas del orden no consideraron que la portación de armas ni los disparos constituyerandelitos.

Los ejidatarios han vinculado a los ocupantes de tierras con elFrente Popular Francisco Villa, al mismo tiempo que los acusan de tomar terrenos en la zona sin consecuencias legales. Aseguran que esta ocupación ilegal cuenta con la protección de las autoridades de la alcaldía Tláhuac y del gobierno capitalino.

Los pobladores han hecho un llamado a las autoridades para realizar recorridos y constatar la ocupación ilegal en una zona que ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad, donde la construcción de viviendas está prohibida por la ley. Sin embargo, han señalado que los invasores marcan los terrenos y cada parcela invadida con sus siglas, desafiando abiertamente las restricciones legales.

Los ejidatarios afirman que, en ausencia de una respuesta adecuada por parte de las autoridades, los invasores incluso han instalado postes de luz y, en caso de conflicto, envían camiones cisterna para proveerse de agua y otros servicios.

La comunidad de San Francisco Tlaltenco se encuentra en un estado de caos e impotencia, ya que las autoridades han sido reacias a intervenir en esta creciente crisis. Hasta el momento, la Fiscalía General de Justicia ha recibido al menos 150 denuncias relacionadas con parcelas invadidas en terrenos de dos mil 500 metros cuadrados que fueron arrebatados a sus legítimos propietarios. En estas tierras, algunos ejidatarios cultivan calabaza y amaranto, que aún comercializan.

El conflicto en Tláhuac representa un desafío complejo y en evolución que requiere la atención urgente de las autoridades para garantizar la seguridad de los ejidatarios y la protección de estas tierras de importancia ecológica y cultural.

Fuente: Tribuna