Ciudad de México. –En la historia delnarcotráficomexicano, la figura deSandra Ávila Beltrán,conocida como la ‘Reina del Pacífico’,destaca por su singular trayectoria, marcada por la opulencia de su infancia contrastada con laviolenciay los giros inesperados de su vida.

Originaria de Tijuana, Baja California, Ávila Beltrán, nacida el 11 de octubre de 1960, perteneció a una familia acomodada con siete hijos. A diferencia de otros líderes del narcotráfico que provienen de entornos desfavorecidos, suinfanciatranscurrió en una casa lujosa con alberca, billar y amplios espacios para cada miembro de la familia.

El hogar de los Ávila Beltrán contaba con ingresos sólidos provenientes de los negocios de su padre, dueño de dosferreteríasimportantes que importaban materiales de construcción desde Japón. Además, la familia poseía un rancho en Culiacán, Sinaloa, donde disfrutaban de animales y del contacto con la naturaleza.

La 'Reina Pacífico'
La ‘Reina Pacífico’

En una entrevista desde el penal deSanta Martha Acatitla,donde cumplía condena, Sandra Ávila recordó la felicidad de su infancia: “Teníamos dinero, buena ropa, buena comida, buenas escuelas y fiestas muy bonitas”. Su padre le regalaba joyas a su madre, sembrando en ella el gusto por las alhajas.

Sin embargo, esta etapa de opulencia se vio empañada por tragedias familiares, como la muerte de su hermana menor cuando tenía nueve años, y la desaparición de uno de sus tíos a los 34 años, víctima de la violencia que atravesaba el país.

A pesar de las comodidades, Ávila Beltrán también experimentó pérdidas y sufrimientos que marcaron su vida. A los 16 años, inició sus estudios universitarios en Ciencias de la Comunicación en la Universidad Autónoma de Guadalajara con el sueño de convertirse en periodista, un anhelo que nunca se materializó.

Casada en dos ocasiones, sus matrimonios conLuis Fuentes Jiménez y Rodolfo ‘El Zurdo’ López Amavizcaterminaron de manera trágica. Estos eventos, junto con las pérdidas familiares y la violencia en México, fueron preludios de su participación en el mundo del narcotráfico.

Detenida en 2007 en un restaurante de la Ciudad de México junto a su parejaJuan Diego Espinosa Ramírez, ‘El Tigre’, Ávila Beltrán pasó a la historia como una de las pocas mujeres involucradas en el negocio del narcotráfico. Su vida, marcada por contrastes, demuestra la complejidad de las historias detrás de las figuras delcrimen organizadoen México.

Fuente: Tribuna