Tehuacán, Puebla.-La tranquilidad de un vecindario en Puebla se vio sacudida por un alarmante incidente en el que unamujer de la tercera edadfuebrutalmente atacadapor varios perros de razapitbull. El desgarrador suceso desencadenó una rápida respuesta de los residentes y los servicios de emergencia, quienes se apresuraron a brindarle ayuda a la víctima en medio de la tragedia.
De acuerdo con los informes preliminares, losgritosdesgarradores de la mujer pidiendo auxilio resonaron en el área, alertando a los vecinos sobre el terrible acontecimiento. Los residentes no dudaron en auxiliarla y en solicitar asistencia llamando al número de emergencias 911. La mujer, cuya identidad no ha sido revelada,sufrió graves heridascomo resultado del feroz ataque canino, y fue rápidamente trasladada a uncentro médicocercano para recibirtratamiento urgente.
La escena del incidente se convirtió en un caos, con vecinos tratando desesperadamente de contener a los agresivos animales y de proporcionar asistencia a la víctima en medio delpánico. Los servicios de emergencia llegaron al lugar en cuestión de minutos, desplegando todos sus recursos para estabilizar a la mujer y trasladarla al hospital. Mientras tanto, las autoridades locales han iniciado unainvestigación exhaustivapara identificar a los propietarios de los perros involucrados.
Los paramédicos que llegaron al lugar de los hechos detallaron que la mujer presentaba heridas considerables, entre ellas lesionesdermoabrasivasen el brazo derecho y heridaspunzantesen las extremidades pélvicas. Acerca de los caninos, poco se sabe, puesto que fueron subidos a una camioneta que pasó por ellos y después siguió su camino con rumbo desconocido tras el violento episodio en Tehuacán. Ahora, los habitantes exigen que se encuentre al dueño de los perros involucrados en el incidente para que asuma laresponsabilidadpor los daños causados a la mujer afectada.
En particular, señalan que los propietarios de los animales involucrados viven en la zona y suelen sacar a pasear a sus mascotassin correa, pechera o bozal.Esta situación ha generado temores entre los residentes, especialmente porque es común encontrar a menores jugando en la unidad habitacional.
Fuente: Tribuna