Chilpancingo, Guerrero.-El caso del obispoSalvador Rangel,líder religioso enChilpancingo, Guerrero,ha tomado un giro inesperado con la revelación de detalles comprometedores por parte deautoridades locales.Se filtró información sobre su presunta estancia en un motel, consumo de drogas y viagra, arrojando una sombra sobre su reciente liberación tras un supuesto secuestro.

Según declaraciones del comisionado deSeguridad Pública de Morelos, José Antonio Ortiz Guarneros, Rangel habría ingresado voluntariamente a un motel en compañía de otra persona del mismo sexo. Este relato contradice la versión inicial proporcionada por el fiscal del estado,Uriel Carmona, quien sugirió que el incidente fue un secuestro exprés con la intención de despojar al obispo de sus pertenencias.

El comisionado de Seguridad Pública de Morelos, José Antonio Ortiz Guarneros, informó que el Obispo Emérito de Chilapa-Chilpancingo, Salvador Rangel, entró por su propia voluntad a un motel acompañado de un hombre

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— Azucena Uresti (@azucenau)May 2, 2024

El comisionado Ortiz Guarneros criticó además a ciertos sectores políticos por aprovechar el caso para desacreditar la seguridad en el estado, generando así un ambiente de incertidumbre en torno al verdadero trasfondo del incidente.

El panorama se complica aún más con la filtración de detalles médicos sobre la salud del obispo. Informes revelan que Rangel fue encontrado en elHotel Real OcotepecdeCuernavacay posteriormente trasladado alHospital General José Parresen estado de estupor. Unexamen toxicológicorealizado en dicho hospital mostró la presencia de cocaína y benzodiacepina en su organismo, sustancias que podrían haber contribuido a su estado de salud debilitado.

La presencia de sildenafil, conocido como Viagra, en las pertenencias del obispo añade un nuevo elemento a la controversia, sugiriendo un posible uso recreativo de esta sustancia.

Por si fuera poco, el abogado del religioso, Pedro Ramírez, reveló que Rangel aún no ha podido emitir una declaración oficial debido a los efectos de la droga en su sistema nervioso. Esta declaración coincide con la versión de las autoridades de Morelos, quienes sostienen que el obispo fue víctima de un secuestro y robo.

El caso del obispo Salvador Rangel continúa desarrollándose entre acusaciones, filtraciones de información y versiones contradictorias. Mientras tanto, las autoridades y el público esperan esclarecer la verdad detrás de este enigmático episodio que ha sacudido la región.

Fuente: Tribuna