Tuxtla, Gutiérrez, Chiapas. –Una niña de tres años falleció calcinada en su vivienda en el municipio deBerriozábal,Chiapas, luego de que ungrupo armado“levantara” a su padre y prendiera fuego a la casa en la que se encontraba la menor. Elataque, que ha conmocionado a la comunidad, ocurrió el pasado viernes a las 6:45 a.m., cuando loscriminalesirrumpieron en el domicilio, ubicado a 150 metros de la carretera federal 190 y cerca del panteón municipal de Berriozábal, a 22 km de Tuxtla Gutiérrez, capital del estado.

Los agresores llegaron con el objetivo desecuestrara José ‘,N’ padre de la menor, un joven de 22 años, quien se encontraba en la casa en ese momento. Tras llevarse al hombre, los miembros delgrupo criminalincendiaron la vivienda, sin percatarse o sin importarles que en su interior se encontraba la pequeña niña. Hay que señalar que su madre no estaba en el lugar, ya que se encontraba trabajando, cubriendo un turno nocturno en un hospital de la región.

En Berriozábal,#Chiapas, hombres armados secuestraron a un individuo y durante su huida incendiaron su vivienda, resultando en la muerte de una menor de tres años.

Se presume que la niña es hija de la víctima del secuestro. Las autoridades han iniciado una investigación por…pic.twitter.com/ajoBz4BLMK

— Fuerza Informativa Azteca (@AztecaNoticias)September 20, 2024

Cuando losbomberosdel municipio llegaron para controlar las llamas, encontraron los restos de la niña entre los escombros calcinados. Posteriormente, arribaron al lugar elementos de la policía municipal y estatal, así como peritos y el agente delMinisterio Público (MP)de laFiscalía General de Chiapas,quienes iniciaron la investigación. Los restos de la menor fueron trasladados alServicio Médico Forense (Semefo).

Por su parte, la Fiscalía General de Chiapas confirmó que abrió una carpeta de investigación por los delitos de privación ilegal de la libertad y homicidio. El paradero del padre de la menor aún es incierto, y las autoridades trabajan para identificar a los responsables de este violento ataque, que dejó una estela de dolor y tragedia en la comunidad de Berriozábal.

Este incidente pone de relieve la creciente violencia en el estado de Chiapas, donde grupos criminales y armados ejercen control sobre diversas regiones. Las autoridades han incrementado la seguridad en la zona, pero el temor y la incertidumbre persisten entre los habitantes.

En Berriozábal, Chiapas, un secuestro termina en tragedia: una niña de tres años fallece tras incendio intencionado.

En Berriozábal, Chiapas, hombres armados llevaron a cabo el secuestro de un individuo y, durante su escape, incendiaron su vivienda, lo que resultó en la trágica…pic.twitter.com/L2pBrQ7WuC

— El Blog del Narco (@narcoblogger)September 21, 2024

Sin embargo, hay que señalar que el ataque en Berriozábal no es un hecho aislado, pues en mayo de este año, otro incidente similar sacudió a la comunidad dePantelhó, Chiapas, cuando miembros del grupo deautodefensa“El Machete” atacaron a una familia que se negó a afiliarse a su causa. En aquel brutal ataque, losagresoresincendiaron una vivienda y posteriormente asesinaron a siete personas, incluidos cuatro menores de edad.

Estos actos violentos han generado alarma y desesperación entre los ciudadanos de diversas comunidades de Chiapas, quienes se sienten cada vez más atrapados en medio de los enfrentamientos entre grupos armados. Las autoridades locales y federales se han comprometido a intensificar las investigaciones y esfuerzos para restaurar la paz en estas áreas, pero los resultados hasta ahora han sido insuficientes para contener la creciente violencia.

La muerte de esta menor y la desaparición de su padre son una trágica consecuencia de la impunidad y el poder que grupos criminales han adquirido en ciertas zonas de Chiapas. Las familias de Berriozábal y otras regiones afectadas por la violencia exigen justicia y una acción más firme por parte de las autoridades para prevenir que tragedias como esta sigan ocurriendo.

La comunidad llora la pérdida de la pequeña y se une en apoyo a su familia, que sufrió una pérdida incalculable a manos de la violencia que azota su tierra. Mientras tanto, las investigaciones continúan en busca de respuestas, pero el dolor y la indignación ya han dejado una huella imborrable en Chiapas.

Fuente: Tribuna