Tehuacán, Puebla.-Por intentar realizar unabuena acción, unamujeridentificada comoVerónica Inés‘N’, de 49 años de edad, terminó presa enPueblay ahora, sufamiliaestá denunciando a lasautoridadesde la entidad por mantenerla retenida sin contar con unaorden de aprehensión, así como también aseguran que la fémina fue torturada y golpeada por los efectivos. El caso continúa en proceso y la mujer sigue detenida.
Los hechos comenzaron hace unos días, cuando la presunta víctima, su esposo y su hija, encontraron unteléfono celularde la marcaiPhoney lejos de intentar quedárselo, las personas publicaron información sobre su hallazgo en un grupo deWhatsAppde su comunidad, enTehuacán,Puebla. Según declaraciones brindadas por el esposo de la víctima, ellos tenían la disposición de devolver el celular a su propietario.
#Seguridad| Persona es baleada en plena vía pública de#Cajeme; policía tarda toda la noche en llegar uD83DuDEA8https://t.co/tEAM1uB8sw
— Tribuna Sonora (@TribunaSonora)October 21, 2024
Supuestamente, una persona que se identificó como la madre del propietario, logró concertar una cita con la víctima para que ella devolviera el celular; sin embargo, al día siguiente, es decir el domingo20 de octubrea las 17:00 horas, dos camionetas de agentes ministeriales de laFiscalía Especializada de Investigación de Secuestro y Extorsión(FEISE) se presentaron en el lugar de trabajo deVerónica Inés‘N’, para llevársela detenida, esto sin contar con unaorden de aprehensión.
Según las autoridades, la fémina tenía unteléfonoque pertenece a una persona secuestrada por lo que procedieron a la detención de la madre de familia. De acuerdo con lo dicho por el marido de la víctima, los efectivos no brindaron información sobre a dónde llevaron a la fémina y mantuvieron incomunicada durante un tiempo considerable. Finalmente lograron encontrarla en la capital poblana, pero cuando pudieron verla se percataron de que la mujer tenía huellas de tortura.

Créditos: Internet
El esposo de la agraviada informó que aún no han liberado a Verónica Inés ‘N’, por lo que están intentando demandar debido a que se le retuvo sin pruebas y sus derechos humanos fueron violentados. Por otro lado, el hombre indicó que cuentan con todas las pruebas necesarias que abalan que el teléfono no les pertenece y que solo estaban intentando devolverlo a su propietario: “No somos delincuentes y a mi esposa la torturaron”, declaró el masculino a un periódico local.
Fuentes: Tribuna