Ciudad de México.-Una de las historias más inconcebibles delcrimen organizadoes, sin duda alguna, la deServando Gómez Martínez, mejor conocido como‘La Tuta’o‘El Profe’, este último seudónimo era referente a su carrera profesional. Aunque sea complicado de entender, antes de adentrarse al mundo delnarcotráfico, Servando culminó sus estudios como maestro normalista en 1985. A la postre decidió cambiar el salón de clases para convertirse en uno de losdelincuentes más buscadosdeMéxicoyEstados Unidos, en donde se ofrecía una recompensa de 2.5 millones de dólares por su captura.

Estemaestrode primaria, originario deArteaga, un municipio serrano en la llamadaTierra CalientedeMichoacán, tenía 35 años de edad cuando decidió emprender su camino en el mundo del hampa. Cansado del bajo salario y de la pobreza en que había vivido, ‘La Tuta’ comenzó su historia en juntos otros excéntricos personajes comoNazario Moreno González, alias‘El Chayo’o ‘El Más Loco’, Enrique Plancarte Solís, alias ‘El Kike’, y Jesús Méndez Vargas, alias ‘El Chango’.

Con sus socios, Servando fundó su propio grupo denominado como La Empresa, mismo que operaba en alianza con elCártel del Golfo. En 2006 se dio paso a la actualmente conocida comoLa Familia Michoacana, un cártel que operaba en distintos municipios del estado y que tenía una mezcla inusual de actividades ilícitas y un discurso pseudorreligioso. La organización se deshizo en 2011, por lo que ‘La Tuta’ y ‘El Chayo’ encabezaron la facción más numerosa, naciendo asíLos Caballeros Templarios.

Los Caballeros Templarios marcaron una época oscura en Michoacán, ya que dentro de sus principales actividades ilícitas destacan eltráfico de drogas, extorsiones,asesinatos, control y explotación de recursos naturales, entre otras tantas. Servando Gómez no se caracterizaba por precisamente mantener un perfil bajo, pues era muy común verlo por las comunidades repartiendo dinero, así como en variasentrevistasen las que revelaba datos de su operación y exponía los supuestos vínculos que mantenía con algunospolíticos.

Todos los políticos, del partido que sea, piden ayuda para poder ganar, y después se les olvida quiénes son sus amigos”, mencionaba el narcotraficante en cada entrevista.

‘El Profe’ se atribuyó el papel de vocero y un efectivo negociador político dentro de su organización. Inclusive,Jesús Reyna García, un exsecretario de Gobernación de Michoacán y gobernador interino en 2013, fue detenido tras comprobarse que mantenía nexos con Los Caballeros Templarios. Posteriormente, durante un video en el que apareció junto a sus lugartenientes, Gómez Martínez declaró que su grupo “era un mal necesario” para la entidad.

En febrero de 2013, grupos de autodefensa lograron desterrar a Los Templarios de diverso municipios pertenecientes a la llamada Tierra Caliente, y meses más tarde, el Gobierno Federal, encabezado en ese momento porEnrique Peña Nieto, envió efectivos de diferentes corporaciones para brindar apoyo en las comunidades, por lo que los principales líderes de la agrupación fueron cayendo poco a poco, unos murieron y otros fueron aprehendidos.

El final de ‘La Tuta’ llegó el 27 de febrero de 2015, cuando un grupo de élite conformado por persona de la Policía Federal, en coordinación con la Marina y el Ejército, lograron ladetenciónde Servando Gómez Martínez en un modesto domicilio de la ciudad de Morelia. La aprehensión fue el resultado de meses de rastreo por parte de las fuerzas federales mexicanas. Posteriormente fue trasladado a la Ciudad de México e ingresado en el Centro Federal de Readaptación Social Número 1, conocido comoEl Altiplano.

Fuente: Tribuna