Chilpancingo, Guerrero.– El brutalasesinatodeAlejandro Arcos, exalcalde de Chilpancingo, Guerrero, ocurrido en octubre pasado, evidenció la profunda infiltración y letalidad con la que operan losgrupos criminalesen el estado.Decapitadoy abandonado en una camioneta en la colonia Villas del Roble, su muerte sacudió a todo el país y encendió las alarmas sobre laviolenciadirigida incluso contra funcionarios públicos.

Hay que señalar que el homicidio de Arcos no fue un hecho aislado. Apenas días antes,Francisco Tapia, secretario general delAyuntamiento de Chilpancingoy colaborador cercano del exalcalde, también fue asesinado, además otro miembro del equipo,Ulises Hernández Martínez, quien se preparaba para asumir como secretario de Seguridad, fue ultimado el 28 de septiembre. Estos ataques formaban parte de una serie de agresiones vinculadas a presiones ejercidas por elgrupo criminalconocido comoLos Ardillos.

Amigos, estoy en shock.
Resulta que 24 horas antes de ser decapitado, el alcalde de Chilpancingo, Guerrero, Alejandro Arcos, pidió protección a la gobernadora@EvelynSalgadoPy le suplicó a@Claudiasheinpor su seguridad.
El alcalde de Chilpancingo SUPLICÓ a Gobierno del Estado…pic.twitter.com/KbRRgC7yJM

— Gloria Alfa y Omega (@GlodeJo07)October 7, 2024

De acuerdo con colaboradores cercanos, Alejandro Arcos intentó contactar a la gobernadora de Guerrero,Evelyn Salgado,el día siguiente al asesinato de Francisco Tapia para tratar el tema de seguridad en Chilpancingo. Sin embargo, la mandataria no atendió su llamada, cosa que contrasta con sus declaraciones públicas posteriores, en las que condenó el homicidio del exalcalde.

En entrevistas previas, Arcos había solicitado medidas urgentes para reforzar su seguridad y la de su equipo. Ante la falta de respuesta oficial, el exalcalde tomó la decisión de armar su propio equipo de escoltas, recomendados por su mentor político, el exgobernador Ángel Aguirre.

De acuerdo con laFiscalía General del Estado (FGE) de Guerrero, Alejandro Arcos enfrentaba fuertes presiones por parte de Los Ardillos, un grupo criminal que ha operado en la región por más de dos décadas. La fiscalía asegura que su asesinato fue consecuencia de su negativa a ceder más posiciones en su gabinete a miembros de este cártel, quienes ya habrían impuesto a varios funcionarios.

Entre ellos se encontrabaGermán Reyes Reyes, nombrado encargado de laSecretaría de Seguridad Pública,quien posteriormente fue vinculado a proceso como autor intelectual delhomicidiode Arcos. La FGE señala que Reyes Reyes formaba parte de la estructura jerárquica de Los Ardillos y tenía poder para tomar decisiones dentro del grupo.

El 6 de octubre, Alejandro Arcos se dirigía con su equipo a la comunidad deTepechicotlán. Según testimonios, en el entronque hacia la localidad pidió separarse de sus escoltas, señalando que debía atender un asunto en solitario. Subió a una camioneta Robust y se adentró en la carreteraHéctor Astudillo Bello, una zona controlada por Los Ardillos. Su equipo, preocupado por las circunstancias, continuó con la agenda prevista.

¡Boda totalmente Palacio! Tú, chairo, ¿estás invitado?

En medio de la violencia, la inseguridad y gobernando un estado ensangrentado, Evelyn Salgado, la hija del hijo de la chingada de Salgado Macedonio, se casará el próximo 14 de diciembre con su jefe de Gabinete. Hay un…pic.twitter.com/dggxezWycc

— José Luis Morales (@JLMNoticias)November 28, 2024

Horas más tarde, alrededor de las 16:30, se reportó el hallazgo de uncuerpo decapitadodentro de una camioneta en Villas del Roble. Las descripciones del vehículo coincidían con la camioneta en la que Arcos había partido.

El asesinato de Alejandro Arcos no solo expone la violencia extrema en Guerrero, sino también la vulnerabilidad de las autoridades frente al poder de los cárteles. La infiltración criminal en el gobierno local, sumada a la ausencia de respuestas contundentes por parte de las autoridades estatales y federales, refleja un panorama alarmante.

La población de Chilpancingo y diversas organizaciones han exigido justicia para el exalcalde y un replanteamiento de la estrategia de seguridad en Guerrero. Mientras tanto, la sombra de Los Ardillos sigue proyectándose sobre la región, evidenciando la necesidad de medidas integrales y coordinadas para enfrentar el crimen organizado.

Fuente: Tribuna