Tijuana, Baja California.- La Fiscalía General del Estado Baja California comunicó que fue dictada una sentencia en contra de un masculino tras demostrar su responsabilidad en el delito dehomicidiocalificado. Por este crimen, aGuillermo Miramontes Garnica, alias ‘El Memo’, se les condenó a 22 años en lacárcel, negándole beneficios, así como condenándolo al pago de la reparación del daño a favor de la parte afectada.
De acuerdo con la carpeta de investigación, ‘El Memo’ siguió a su víctima el 21 de febrero de2009, aproximadamente a las 21:40 horas (local) en calles deTijuana, llevando consigo un arma blanca tipocuchilloonavaja. Con dicha herramienta en mano, logró introducirse al patio frontal de un domicilio ubicado en el fraccionamientoTerrazas del Valle, segunda sección, dándole alcance a su víctima, quien cayó al suelo.
Guillermo Miramontes Garnica aprovechó ese momento paralesionaral hombre, ocasionándole heridas de gravedad que lo llevaron a perder la vida. Tras las indagatorias para esclarecer este caso, el agresor fue identificado, localizado y capturado mediante una orden de aprehensión emitida por un juez de control en su contra. En fecha 16 de diciembre del año en curso, se le dictó la pena condenatoria de 22 años en prisión.

En otro caso ocurrido recientemente, la Fiscalía de Baja California comunicó en días pasados que fue dictada una condena en contra de un hombre llamadoÁngel Roberto Parra Valenzuelapor el delito de homicidio calificado. Durante la audiencia de procedimiento abreviado, el Ministerio Público logró demostrar la culpabilidad del acusado, por cual un juez de control le impuso una pena de 21 años de prisión.
De acuerdo a lo establecido en la carpeta de investigación, la noche del 4 de septiembre de2022, Ángel Roberto acompañado de otros sujetos llegaron a una vivienda ubicada en la avenida Atlixco, del fraccionamientoÁngeles de Puebla, en la ciudad deMexicali, en donde se encontraba la víctima a quiengolpearoncon los puños y un bate de beisbol, posteriormente lo subieron en contra de su voluntad a un automóvil.
Fuente: Tribuna y FGEBC