San Ignacio Río Muerto, Sonora.- La mañana de este jueves 2 de enero, integrantes del colectivoGuerreras Buscadoras de Cajemerealizaron un macabro hallazgo en un predio del municipio deSan Ignacio Río Muerto,Sonora. Se encontraron cráneos yrestos óseospertenecientes a cinco hombres y una mujer, en un evento que vuelve a dejar en claro la grave situación de personas desaparecidas en la entidad.
El descubrimiento inicial ocurrió alrededor de las 10:00 horas de este día en la comunidad deDemetrio Vallejo, ubicada entre la cabecera municipal de San Ignacio Río Muerto yBahía de Lobos. Los restos de cuatro personas fueron encontrados enfosas clandestinasconocidas como “carboneras”, mientras que dos más estaban dispersos sobre el suelo. Se sospecha que en el área podrían hallarse más partes óseas.
Por las características observadas en los cuerpos, se confirmó que una de las víctimas era una mujer. Además, se encontraron diversas prendas de vestir que actualmente están siendo catalogadas para proporcionar información detallada posteriormente. Las mujeres buscadoras realizaron sus labores bajo la protección de oficiales de la Agencia Ministerial de Investigación Criminal (AMIC) de la Base Operativa de Bácum.
El predio, descrito como uncementerioutilizado porgrupos criminales, también fue inspeccionado por personal de la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJES), quienes se encargaron del levantamiento y traslado de los restos humanos al anfiteatro del Centro Integral de Procuración de Justicia enCiudad Obregón. Este hallazgo se suma a las constantes denuncias de personas desaparecidas en San Ignacio Río Muerto.

Silvia Velázquez, líder del colectivo Guerreras Buscadoras de Cajeme, hizo un llamado a las familias de personas extraviadas para que acudan a los Servicios Periciales en Ciudad Obregón, ubicados en la calle Sufragio Efectivo y Yaqui. Esto con el objetivo de identificar prendas de vestir y realizarse pruebas de genética que permitan determinar si los restos encontrados este jueves corresponden a sus seres queridos.
Fuente: Tribuna