Tultepec, Estado de México.-El pasado22 de enerocomenzó lo que se convertiría en toda una pesadilla paraHéctor Hernández, un veterinario que laboraba enTultepec,Estado de México. De acuerdo con algunos informes, el profesional de la salud animal recibió a una perrita de razaYorkshire, de 8 años de edad, identificada como ‘Mía’, la cual fue llevada a las instalaciones médicas debido a que traía unhueso atorado, de3 centímetros, en elestómago.

Según lo dicho por las publicaciones que el propio Hernández realizó días más tarde, la perrita recibió un tratamiento que constaba defluidoterapia, así como también indicó que se le realizaron las maniobras correspondientes, para luego proceder a aplicarle unadietablanda; por desgracia, las medidas no lograron ser suficientes y la canina terminó por perder la vida derivado a un cuadro de complicaciones que presentó después.

“SI NO QUIERES MÁS PEDOS, TIENES QUE DARME $50 MIL PESOS”

Estos sujetos acudieron a la veterinaria en#Tultepeca extorsionar a los dueños tras la muerte de la perrita.

Al no ceder, el M.V.Z Héctor Caña fue atacado con un arma blanca, días después perdió la vida.

Aunque ya…pic.twitter.com/owivJbxa7n

— Fernando Cruz (@FernandoCruzFr)February 11, 2025

Esta situación no fue bien recibida por los dueños de ‘Mía’, quienes comenzaron una campaña de odio en contra de Hernández, argumentando que la perrita habría muerto por negligencia por parte del veterinario, quien refutó dichas declaraciones al asegurar que no habría sido culpa de él sino que la responsabilidad recae directamente en los dueños, quienes tardaron un tiempo considerable en decidir si la perrita entraría en cirugía o no.

“La negligencia no es por parte nuestra, la situación de exposición de ese acto es de los tutores al dejar de responsable a una menor de su mascota, se comentó todas las situaciones que podían presentarse durante y posterior al procedimiento de cirugía”, señaló el experto.

Las denuncias sociales no fueron suficientes para impedir que los dueños de ‘Mía’ continuaran con el acoso, puesto días después, la veterinaria fue parte de una extorsión por parte de los dueños de la Yorkshire, quienes exigieron una cantidad de50 mil pesosa cambio de dejar el hostigamiento en contra de Héctor. El agresor argumentó que se encargaría de seguir con el acoso en honor de su la canina: “Por mi perra, por todos los gastos y que me digas qué fue lo que pasó con mi perra, no quiero choros, quiero realmente las cosas como fueron, porque no voy a parar voy a seguir y voy a seguir y voy a seguir”, insistió.

Las cosas escalaron a un nivel escalofriante cuando Hernández fue atacado con unarma punzocortante, en el costado, lo que derivó en su muerte prematura. Luego de trascendió la noticia, el gremio deMédicas y Médicos Veterinarios Zootecnistas de Méxicoemitieron un comunicado en el que se manifestaron consternados por la agresión hacia Héctor, por lo que exigieron justicia para él y, para de esta manera, evitar que algún otro colega sufriera de lo mismo.

Fuentes: Tribuna