Hermosillo, Sonora.- El colectivoBuscadoras por la Paz Sonorareportó el hallazgo de una fosa clandestina conrestos óseoscalcinados este martes 4 de noviembre, durante una jornada de búsqueda realizada en una zona de monte del ejidoMesa del Seri, municipio deHermosillo. El descubrimiento fue confirmado por el grupo de mujeres a través de sus redes sociales, donde compartieron varias imágenes del hallazgo.

De acuerdo con el informe, los miembros del colectivo se encontraban realizando labores de inspección en un predio cuando identificaron un punto de interés que, tras ser intervenido, reveló la presencia de los fragmentos dehuesosenterrados. Debido al estado en que fueron encontrados, las autoridades periciales no han podido determinar, de momento, el número de individuos a los que podrían pertenecer dichos restos.

Esta información, así como la posible identidad, dependerá de los análisis forenses que se efectuarán en las próximas semanas. Tras la localización, se activaron los protocolos correspondientes y se dio aviso a las autoridades competentes. Personal del Servicio Médico Forense (Semefo) acudió al lugar para realizar el levantamiento y aseguramiento de los restos, los cuales fueron trasladados a sus instalaciones en Hermosillo.

Ahí serán sometidos a un riguroso proceso deanálisis genéticocon el objetivo de obtener un perfil que pueda ser comparado con las bases de datos de personasdesaparecidaspara lograr una posibleidentificación. Durante toda la jornada de trabajo, Buscadoras por la Paz Sonora contó con el acompañamiento y resguardo de elementos de la Guardia Nacional, una medida de protección para garantizar su seguridad.

Los huesos fueron recuperados y puestos a disposición de autoridades
Los huesos fueron recuperados y puestos a disposición de autoridades

El colectivo señaló que este hallazgo representa la posibilidad de dar certeza y paz a una familia que espera respuestas sobre el paradero de un ser querido: “Hoy encontramos a un ser amado, calcinado. No hay palabras suficientes para nombrar el horror. Un cuerpo sin rostro, sin nombre visible, pero con toda la dignidad que merece. Un familiar desaparecido, arrebatado por la violencia”.

Fuente: Tribuna del Yaqui