Escobilla, Oaxaca.- Un video compartido en redes sociales puso en evidencia el saqueo de nidos de tortuga marina en la Playa Escobilla, de Oaxaca. Este sitio es reconocido a nivel nacional por ser un santuario donde miles de ejemplares, sobre todo de la especie golfina, llegan para depositar sus huevos en grandes grupos. Las imágenes muestran a personas que sustraen el producto de los nidos justo cuando los animales realizan su labor natural.

Estos actos constituyen una falta grave a las normas ambientales de México. La Playa Escobilla, en la comunidad de Escobilla, goza de un régimen de protección ambiental debido a la magnitud de las llegadas masivas de tortugas marinas. Los expertos de la fauna mencionan que el robo de huevos rompe el ciclo reproductivo y pone en jaque la supervivencia de las poblaciones de tortugas a largo plazo.

Además, altera el entorno y atenta contra los esfuerzos que se realizan para mantener la biodiversidad en las costas del país. En cuanto a la situación jurídica, las leyes establecen que recolectar, poseer o vender huevos de tortuga marina es un delito de orden federal. Aquellos que sean hallados responsables de tales actos enfrentan castigos que alcanzan los 9 años de prisión.

También se aplican sanciones de tipo económico que pueden subir de monto si el daño ocurre en zonas destinadas a la conservación del ecosistema. La Ley General de Vida Silvestre es clara al prohibir cualquier aprovechamiento de estos animales, sin importar si es para fines de lucro o para el consumo propio. A pesar de que el video es contundente, todavía no hay noticias sobre arrestos relacionados con este hecho.

No obstante, las dependencias encargadas de la vigilancia ambiental han realizado tareas de decomiso de miles de huevos en tiempos recientes. Estas acciones buscan frenar una tendencia que persiste en las playas de Oaxaca a pesar de los programas de cuidado. La presencia de personal de vigilancia es constante, pero la extensión del terreno hace que el reto sea permanente para quienes buscan evitar el comercio ilegal. 

Fuente: Tribuna del Yaqui