El Rosario, Sinaloa.- Las labores de rescate en la mina Santa Fe, ubicada en el municipio de El Rosario, Sinaloa, arrojaron un avance ayer miércoles. Al marcar las 19:43 horas, los equipos de emergencia lograron extraer el cuerpo de un tercer trabajador que se encontraba atrapado desde el pasado 25 de marzo. Este hallazgo ocurre en medio de un despliegue humano considerable que busca dar respuesta a las familias de las víctimas.

Personal de la Fiscalía General del Estado de Sinaloa se encargó del traslado de los restos. El cuerpo viajó en un vehículo blanco con el rótulo de los servicios periciales, bajo el resguardo de la Policía de Investigación. El trayecto se realizó desde el punto del percance hacia la cabecera municipal, para luego seguir rumbo a Mazatlán. En dicha ciudad, los peritos realizarán la necropsia de ley y las pruebas de genética necesarias para la identificación plena.

A pesar de este avance, la tarea no termina. En el sitio del desastre permanecen más de 300 elementos que conforman el grupo de respuesta. Entre ellos se encuentran miembros del Ejército Mexicano, buzos capacitados para inmersiones profundas y brigadistas de Protección Civil. Todos ellos concentran sus energías en encontrar al cuarto minero, cuya ubicación exacta dentro de la estructura aún se desconoce.

El origen del accidente se remonta a la ruptura de una presa de jales, la cual contenía los desechos del proceso minero. Esta falla provocó que una corriente de agua y lodo inundara los túneles de forma repentina, dejando atrapados a los trabajadores. Aunque la mayoría de los empleados, un grupo de 21 personas, logró salir por sus propios medios al momento del colapso, cuatro hombres no pudieron abandonar las galerías profundas.

Actualmente, el operativo se centra en bombear el agua estancada y buscar la estabilidad de las paredes del túnel para evitar nuevos derrumbes. Los expertos en buceo enfrentan retos mayúsculos, pues deben sumergirse en lodo con visibilidad nula. Por otro lado, el gobierno federal mantiene presencia mediante médicos y psicólogos que asisten a los familiares en el lugar.

Fuente: Tribuna del Yaqui